Despedida de los diputados que no continúan en el palacio de La Salina de Salamanca

No faltaron ayer los aplausos tras las intervenciones de los diputados que se despedían de su etapa en la Diputación./SERNA
No faltaron ayer los aplausos tras las intervenciones de los diputados que se despedían de su etapa en la Diputación. / SERNA

Francisco Martín del Molina resaltó el «trabajo y la honradez» tras más de 30 años en el cargo y Chabela de la Torre no supo si decir «un adiós o un hasta luego»

MARÍA JESÚS GUTIÉRREZ / WORD

Tras un pleno de puro trámite, «obligatorio desde el punto de vista legal», como resaltó el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, se cerraba ayer «un mandato» de la institución provincial y el próximo martes se iniciará otro, con la constitución de la nueva Corporación provincial.

Así, tras aprobarse por unanimidad el acta del pleno del pasado 31 de mayo, se cerró la sesión y Javier Iglesias dio paso a aquellos diputados que no continúan la próxima legislatura y que querían despedirse de sus compañeros.

El primero en tomar la palabra fue el socialista Francisco Martín del Molino, quien señaló que su intervención era «un agradecimiento y una despedida». «Después de más de treinta años como diputado provincial me despido de esta Corporación», afirmó y echó la vista atrás para recordar que «cuando hace más de treinta años formé parte de la mesa de edad en la sesión constitutiva de esta Diputación, por ser el más joven, deseaba una despedida sobre todo con la conciencia tranquila y con dos objetivos cumplidos: haber trabajado mucho y hacerlo con honradez por los ciudadanos de esta provincia y eso estoy seguro que lo he conseguido».

Asimismo, afirmó creer «firmemente en la utilidad de las diputaciones, en el trabajo que desde estas corporaciones se realiza por mejorar la vida de los que más lo necesitan, que suelen ser los pequeños municipios y la gente que en ellos reside. Soy defensor de la política con mayúsculas, por más que algunos nos lo pongan difícil, casi imposible». Por todo ello, pidió a los que continúan que «con dignidad y orgullo defendáis la Diputación y la política».

«En esta Corporación he pasado muchos momentos de mi vida, gobernando o en la oposición, unos buenos, diría muy buenos, y otros menos buenos e incluso muy malos. Quiero decir que tanto en unos como en otros siempre he sentido el cariño y el afecto de todos vosotros, de los miembros de las distintas corporaciones, de los trabajadores de la Diputación y de los medios de comunicación, con los que he trabajado directamente. A todos ellos y por todo ello, de verdad, muchas gracias», afirmó, para concluir señalando que «siempre estaré a vuestra disposición, de la Diputación, de la provincia de Salamanca y de sus gentes». Palabras que recibieron un rotundo aplauso de los diputados, como también lo tendrían el resto.

Carmen García Romero, portavoz del Grupo Socialista, también quiso despedirse en la línea de su «compañero Paco», señalando que en su caso han sido 16 años los que ha compartido con las diferentes fuerzas políticas, lo que ha sido «un honor porque me habéis enseñado y aportado, me habéis hecho más persona. Os lo agradezco».

«Tenéis una compañera en política y una amiga y podéis contar conmigo», afirmó dirigiéndose a sus compañeros, mientras que a los funcionarios les dijo que había sido «un placer trabajar con vosotros. Os he dado mucho la vara y agradezco vuestra paciencia, amabilidad y saber estar». También tuvo palabras de agradecimiento a los medios de comunicación porque «habéis sido nuestro altavoz». Y no quiso olvidarse de alcaldes y concejales «de todos los colores», que nos habéis acogido con «amabilidad, corrección y mucho cariño». Y deseo a todos lo mejor.

Concluyó señalando que acaba «una etapa política estupenda, que me ha permitido hacer política, ser mejor persona y valorar aún más si cabe nuestra provincia». Y pidió «a los que os quedáis, que trabajéis por y para la provincia».

Emoción

«No tengo nada preparado, el otro día sí tenía un discurso para las comisiones, pero se me adelantó Manolo y no fui capaz de decir palabra, me emocioné y me fui», comenzó diciendo Chabela de la Torre, quien ayer también se emocionó e incluso se le escapó alguna lagrimilla.

«Gracias por estos años, que han sido de desarrollo personal y profesional, en los que he estado muy acompañada y de los que me llevo un fantástico recuerdo», afirmó la vicepresidenta, a la vez que añadía «no sé si decir un adiós o un hasta luego». Lo que sí señaló es que es «el fin de una etapa y me encontraréis en mi despacho de la Universidad, pero sigo en Santa Marta y sigo en política».

También quiso resaltar que este tiempo le ha permitido «conocer lo que se hace en la Diputación» y saber que «es una administración muy necesaria para todos.», por lo que la calificó de «gran administración por su importancia», por lo que será siempre «una embajadora» de ella, porque «es necesaria». Como sus compañeros de Corporación, agradeció el cariño de alcaldes y concejales.

Gabriel de la Mora, diputado por Ganemos Salamanca, agrupación que ya no tendrá representación en La Salina, también quiso despedirse destacando el «compañerismo existente, no así en el Ayuntamiento», lo que ha hecho que sea «más fácil construir y llegar a acuerdos en buena forma, haciendo política de verdad». También agradeció «que se me ha tratado muy bien, mejor de como yo he tratado al equipo de Gobierno y al PSOE» y describió a Martín del Molino como «una institución y un político de raza, pero ya era hora de que te marcharas». No olvidó su lado reivindicativo, y volvió a recordar que las «diputaciones son innecesarias y debería haber instituciones supranacionales de apoyo a los pueblos»; pero deseó que ésta «realice políticas importantes y que se siga con el consenso pero con más transparencia».

Cerró el turno de intervenciones, puesto que Alejo Riñones no pidió la palabra, Javier Iglesias para resaltar que «nos gusta trasmitir, ilusionar y decir lo que pensamos», en una sesión que calificó de «desahogo»; y en la que afirmó que «la política es muchas cosas, sobre todo vocación y servicio a los demás». «En política hay pasión, nos dejamos llevar por la emoción y los sentimientos, pero también hay mucha razón, reflexión y pensamiento lógico».

Y afirmó que «hemos contribuido entre todos y favorecido una vida mejor en la provincia», por lo que agradeció el trabajo de estos 4 años.