El PP desoye a la oposición y se empeña en mantener a Franco en el salón de plenos

El alcalde,, en el centro, en un momento del pleno de ayer./LAYA
El alcalde,, en el centro, en un momento del pleno de ayer. / LAYA

Los populares solo aceptan revocar el título de alcalde distinguido otorgado al dictador en 1964

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESalamanca

El general ferrolanoy jefe del Estado español entre los años 1939 y 1975, Francisco Franco Bahamonde, resucitó ayer políticamente a lo largo del áspero rifirrafe dialéctico que enfrentó al Partido Popular con los ediles de los tres partidos de la oposición durante la sesión plenaria celebrada en elAyuntamiento.

Ciudadanos, PSOEy Ganemos arrinconaron sus habituales divergencias para presentar por vía de urgencia una moción conjunta, en la que instaban al alcalde a que desistiera en un empeño de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo contra dos apartados concretos de la sentencia dictada por elTribunal Superior de Justicia de Castilla y León el pasado 15 de mayo, como eran los que obligan al Consistorio a la retirada del Monumento a la Unificación que se encuentra ubicado en el parque de Salesas y a la supresión de la imagen de Franco del mural del salón de plenos del Ayuntamiento. El PP aceptó con su voto que se debatiera por vía de urgencia dicha moción, pero se opuso el contenido de la misma, por entender que en estos dos casos específicos –el monumento de Salesas y la imagen de Franco del salón de plenos– no son susceptibles para la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica.Eso sí, la moción fue aprobada dada la mayoría de concejales que sumaban PSOE, C's y Ganemos, aunque no tendrá efectos prácticos.

En cambio y tal como ya había sido consensuado previamente, los cuatro grupos políticos ratificaron por unanimidad la revocación del título de alcalde honorífico a Franco, que le fue concedido en el año 1964.De esta forma, materializaron sin fisuras el acuerdo que habían pactado el martes en la comisión de Hacienda, si bien el portavoz del PP,FernandoRodríguez, aclaró que en su momento el propio pleno municipal ya declaró vacante el título de alcalde honorífico a Franco cuando decidió otorgárselo, con carácter exclusivo, al Rey Juan Carlos I en 1982. Además, la distinción concedida a Franco se había extinguido realmente con su muerte. Pese a estas matizaciones, los populares refrendaron la revocación sin trabas ni escollos.

Competencia del alcalde

En relación al recurso que tramitará finalmente el Consistorio ante el TribunalSupremo contra parte de la sentencia del TSJCyL y que seguirá adelante pese a la oposición frontal de la oposición, el tercer teniente de alcalde, Fernando Rodríguez puntualizó que se trata de una competencia que le corresponde exclusivamente al alcalde, con independencia de la opinión que pueda mantener el pleno municipal.Rodríguez desveló que el Monumento a la Unificación fue trasladado al parque de Salesas en 1986, cuando el socialista Jesús Málaga era alcalde de la ciudad, habiéndose eliminado por completo del monolito cualquier tipo de simbología franquista. Respecto al mural del salón de plenos, «se trata de una obra pictórica cuyas razones artísticas no hacen aplicable laLey de Memoria Histórica», además de que «no constituye ningún tipo de exaltación de la dictadura ni de Franco».Por si fuera poco, los hijos de RamónMelero –el autor del mural– comunicaron por carta al alcalde su pleno apoyo a la presentación del recurso de casación.

Sin embargo, el portavoz socialista José Luis Mateos consideró que la decisión del recurso se toma «en contra de una sentencia judicial y de los informes de los técnicos municipales» que, a su entender, reflejan que «la obra no tiene valor artístico y se debe eliminar», por lo que pidió al equipo de gobierno «voluntad política» para retirar tanto el mural como el monumento, ya que si no lo hacen, van a «impedir que España avance en el mismo sentido que Italia o Alemania», países donde resultaría «inimaginable» hoy que hubiera monumentos dedicados aAdolf Hitler o Benito Mussolini.

Especialmente crítico se mostró el concejal de Ganemos, Gabriel Risco, quien catalogó la decisión de formalizar el recurso como «doblemente antidemocrática», puesto que señaló que «un dictador como Franco no puede estar en el lugar de representación de la democracia». Además, aseveró que que dicho recurso constituye «una provocación, una infamia y un insulto a la democracia».

Por último, el portavoz municipal de Ciudadanos, Alejandro González Bueno, rememoró que «en el acuerdo programático con el PP recogíamos la retirada de los honores que quedaban al dictador Franco en la ciudad», por lo que encuadró la revocación del título de alcalde de honor como «un paso más para abandonar una época negra y situarse dentro del espíritu de reconciliación y concordia que guió la Transición española».

Pese a que se contabilizó un amplio elenco de mociones que fueron refrendadas por unanimidad, los desencuentros irrumpieron, especialmente, en el debate de dos textos abanderados por Ganemos, que fueron derrotados en el momento de la votación. La formación de Risco y Carrera no logró que prosperara una moción para el cumplimiento y la ejecución de los equipamientos previstos en el Plan Parcial de Los Alcaldes, que contemplaba desde la construcción de un inmueble para las reuniones de los vecinos como la creación de un centro educativo de Preescolar y otro de Primaria. «Los vecinos llevan 15 años esperando», lamentó Carrera. También fue tumbada una moción de Ganemos, con la abstención del PSOE y C's y el varapalo del PP, sobre la mejora de la contratación municipal.

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