Denuncian el modelo de gestión indirecta de la Diputación en los parques de Bomberos

Bomberosrepresentantes de la PBPCyL y de sindicatos. /WORD
Bomberosrepresentantes de la PBPCyL y de sindicatos. / WORD

La plataforma regional y sindicatos reclaman que el servicio sea público, así como su profesionalidad para no poner en riesgo a los ciudadanos

ROSA M. GARCÍA / WORDSALAMANCA

La Diputación de Salamanca «está convirtiendo en un negocio el servicio de Bomberos», al no hacer una gestión directa del mismo, ya que, según marca la Ley, deber ser público y estar profesionalizado, si no, se pone en riesgo a los bomberos y a los ciudadanos. Así lo aseguraron ayer los representantes de la Plataforma de Bomberos Profesionales de Castilla y León y de los sindicatos, José Ignacio García, Juan Carlos Prieto, David Herrero, Rodrigo Martín, Ernesto Vega y José Ramón Santos.

Por eso, han denunciado el modelo de gestión indirecta implantado por la Diputación, «hace años en el parque de Villares y ahora que ha sacado a licitación» los de Guijuelo y Ciudad Rodrigo. Unos hechos que han llevado al Tribunal Superior de Justicia «por ser contrario a la ley».

Según explicó García, el diputado del área asegura que la gestión directa de este servicio «es más cara», pero «es mentira. Prestar el servicio por gestión directa y por funcionarios de carrera es más barato». Según sus datos, el coste sería de 1,7 millones menos y la plantilla de bomberos profesionales en el conjunto de los tres parques sería de 53 trabajadores frente a los 40 actuales.

Además, criticaron el bajo porcentaje que invierte la Diputación en la extinción de incendios, 3,9 millones de un presupuesto de 116,5 millones, lo que supone el 3,5%; mientras que en otras provincias la inversión se sitúa entre el 8 y el 13%.

La gestión directa es «más barata, con más bomberos y funciona durante más horas», mientras que la indirecta «es más cara, ofrece peor servicio y no cumple con las leyes», ya que los funcionarios deben ser de carrera, agentes de la autoridad».

Se refirieron a los 900.000 euros que destina la Diputación a los parques de voluntarios, que «no lo son, ya que cobran», afirmó Prieto. «No entendemos ni lo de los voluntarios -ellos lo llaman voluntariosos- ni lo de las empresas privadas», ya que «dinero hay, pero no se quiere invertir». Quisieron dejar claro que no están en contra de los voluntarios, pero deben ser colaboradores y complementarios y «no suplantarnos» ni «usurpar nuestro uniforme»

Los únicos parques «privados» que hay en España son los de Galicia y el de Villares (lleva 12 años), sin embargo, en esa comunidad ya se está refuncionalizando el servicio. Recordaron que en el de Villares la empresa «no cumple» el convenio, y hay sueldos bajos, muchas horas de trabajo y se niega a dar formación.