Provincia

En defensa de la escuela rural en Tamames

Un momento de las charlas ofrecidas por la mañana, en las que se contaron experiencias que han funcionado en otras zonas./M. J. G.
Un momento de las charlas ofrecidas por la mañana, en las que se contaron experiencias que han funcionado en otras zonas. / M. J. G.

Celebración del tercer encuentro con una participación de unas 80 personas

MARÍA JESÚS GUTIÉRREZ / WORDTAMAMES

Tras la celebración de dos primeros encuentros en Defensa de la Escuela Rural en San Miguel de Valero, Tamames acogía ayer el tercero con la participación de unas 80 personas, entre padres, profesionales y niños del entorno rural, la mayoría de la provincia de Salamanca (Linares de Riofrío, La Alberca, Vitigudino, Peñaranda...), pero también de fuera.

La idea de este tercer encuentro, al igual que en los dos anteriores, como recordaba ayer uno de los organizadores, Fonsi Marchena, es «ir trabajando en la defensa de la escuela rural como motor de participación de los pueblos. Y más ahora que se está hablando tanto de la 'España vaciada', las escuelas tienen mucho que decir porque si no tienes colegios, la gente joven con hijos aunque tenga una alternativa económica no se va a quedar».

Por ello, ayer se trataba de mostrar ejemplos de experiencias que en otros lugares han funcionado y que también pueden funcionar en la provincia de Salamanca. Para ello, hay que ser muy conscientes de que el modelo de escuela rural es muy diferente al urbano, que «a veces es el que viene impuesto desde arriba», apostillaba Marchena, por eso solicitaban que «dejen un poco más de flexibilidad a la escuela rural».

Como encuentro no faltaron la diversidad de opiniones, así como un foro debate con el fin de obtener unas conclusiones que fueran propuestas de trabajo para que cada uno de los asistentes pudiera llevarlas a sus escuelas e intentar ponerlas en práctica durante este curso escolar, que ha comenzado apenas hace un mes.

Conclusiones

Entre dichas conclusiones y a grandes rasgos, se incluyó la necesidad de «aumentar la participación de las familias en la escuela rural; poner en valor y dar importancia a lo rural; sentirnos orgullosos de nuestras escuelas y nuestro entorno; poner de manifiesto la importancia de la formación del profesorado y de los futuros profesores; y aprovechar ideas y experiencias de otros lugares y trasladarlos a nuestros pueblos», explicaba al término del encuentro Marchena.

Por otro lado, hay que destacar la participación en la jornada de ayer de alumnado de Magisterio de la Universidad, que pudieron conocer y escuchar una realidad diferente a lo que en un principio se tiene en cuenta en las clases. Y es que se necesita formar a las profesionales que van a la escuela rural, ya que se trata de una escuela unitaria y precisan una formación específica, «no es lo mismo dar una clase a 40 niños de un mismo curso, que darle clase a diez y cada uno con su nivel», recordaba Fonsi Marchena, a la vez que no olvidaba las ventajas de la escuela rural frente a la urbana.