Uno de cada cuatro edificios de la ciudad no consigue superar la inspección técnica

Un operario pinta la fachada de un edificio de la capital salmantina. /MANUEL LAYA
Un operario pinta la fachada de un edificio de la capital salmantina. / MANUEL LAYA

El 28% de los propietarios de los inmuebles evaluados en 2018 no presentaron los informes

RICARDO RÁBADE / WORDSALMANCA

Proclaman los técnicos del área de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento que la Inspección Técnica de Edificios –conocida sus siglas ITE– es una inspección periódica de carácter obligatoria de los edificios, cuya antigüedad supere los 40 años, con la finalidad de determinar su estado de conservación y las condiciones adecuadas de seguridad, salubridad, ornato público, habitabilidad y accesibilidad, las condiciones básicas de accesibilidad universal y la no discriminación de las personas con discapacidad para el acceso y utilización del inmueble.

La ITE sirve también para obtener la certificación de la eficiencia energética del edificio de acuerdo con la normativa vigente y permite determinar las obras y trabajos de mantenimiento precisos, y su realización el plazo señalado al efecto, para cumplir con el deber de conservación impuesto por la normativa urbanística vigente.

Los últimos datos del Consistorio, correspondiente al año 2018 y actualizados con fecha del pasado 20 de febrero, ponen de relieve un dato absolutamente llamativo, como es el hecho de que el 25% de los edificios de la ciudad que se sometieron durante el pasado ejercicio a la pertinente inspección no lograron superarla. En 2018 los propietarios de los edificios construidos entre los años 1959 y 1961, así como los construidos o rehabilitados integralmente en el año 1977, que sumaban un total de 740, estaban obligados a realizar y presentar la correspondiente inspección técnica de edificios.

De los 740 inicialmente afectados, quedaron excluidos 12 debido a reclamaciones y revisiones de las fechas, por lo que la cifra quedó reducida finalmente a 728. De estas últimas, el número de ITES presentadas finalmente correspondió a únicamente a 552 inmuebles, lo que representó el 7 1,70%. De estas 522 inspecciones, 447 se refieren a inmuebles construidos entre los años 1959 y 1961, mientras que los 75 restantes están vinculadas a inmuebles construidos o rehabilitados en el año 1977.

En cambio, hubo 206 casos de propietarios y comunidades de propietarios que no presentaron en el Ayuntamiento en los plazos estipulados los informes de las inspecciones, que porcentualmente equivale a un 28,30% De estos 206, 192 son inmuebles edificados entre los años 1959 y 1961 y 14 están ligados directamente al año 1977.

El desglose numérico de los dates que obran en poder del Ayuntamiento arroja que el 52,49% de las 522 inspecciones obtuvieron un resultado positivo y fueron favorables, es decir, 274. Fueron favorables también, aunque presentando deficiencias leves, otras 117 inspecciones (22,41%). En cambio, el resultado desfavorable se detectó en 123 inspecciones (23,56%) y en ocho inspecciones más desfavorables pero con deficiencias subsanadas (un 1,53%). La suma de estos últimos dígitos genera el 25% citado anteriormente.

Unifamiliares y colectivas

Respecto a la tipología de los edificios que se sometieron a este tipo de revisiones entre los meses de enero y diciembre de 2018, se vislumbra que 191 eran viviendas unifamiliares (36,59%), 302 eran viviendas colectivas (57,85%) y 29 quedaron catalogadas en un apartado amplio denominado como 'otras edificaciones' (5,56%).

El detallado informe municipal, que se puede consultar en la página web del Ayuntamiento, ahonda también en la titulación de los inspectores técnicos que se encargan de llevar a cabo estos cometidos. El 25,10 % de los mismos eran arquitectos, un 74,52% arquitectos técnicos y apenas un 0,38 ingenieros.

La normativa del Ayuntamiento establece, en los casos en los que la inspección técnica haya cosechado un resultado desfavorable y dado que no se alcanzan las condiciones mínimas de seguridad y salubridad exigidas, que el propietario está obligado a solicitar en el plazo de tres meses la correspondiente licencia municipal para realizar las obras propuestas en el informe anexo de la inspección técnica y a iniciarlas y ejecutarlas en los plazos previstos.

Los informes deben entregarse en el Ayuntamiento, que puede poner sanciones si no se realiza la ITE

El Consistorio aclara también que la ITE no es ningún impuesto municipal y para presentarla ante el Ayuntamiento solo hay que abonar una tasa por gastos de tramitación. Se trata de una revisión del edificio, por lo que el propietario o la comunidad en su caso, deberá de acordar el precio con el técnico competente al que contrate para realizar dicha inspección, que dependerá tanto de sus características estructurales y constructivas, superficie así como de la complejidad de la inspección.

Todos los propietarios de bienes inmuebles deben mantenerlos en condiciones adecuadas de seguridad, salubridad, ornato público, habitabilidad y accesibilidad, y por ello es obligatorio someterse a una ITE, que se configura como una medida de control del cumplimiento del deber de conservación teniendo como finalidad el conocimiento de las deficiencias existentes y de las actuaciones que sean necesarias para mantener o reponer las referidas condiciones.

La no realización de la ITE supone el incumplimiento de la obligación del deber de conservación y, por tanto, conllevará su ejecución por parte del Ayuntamiento, repercutiendo el coste en los propietarios del edificio, y en su caso, la imposición de sanciones.