Condenado a 15 años por matar a su padre de dos cuchilladas en el cuello en Salamanca

El joven condenado saliendo de la Audiencia Provincial de Salamanca./Laya
El joven condenado saliendo de la Audiencia Provincial de Salamanca. / Laya

Tras el juicio, un jurado popular declaró culpable al conocido como parricida de Chamberí por unanimidad de un delito de asesinato y hoy se ha conocido la sentencia

REDACCIÓN / WORD

La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a un joven, J.R.D.Z., a quince años de prisión por el asesinato de su padre, perpetrado el 27 de julio de 2016 en el barrio salmantino de Chamberí, cuando el encausado asestó dos cuchilladas en el cuello a su progenitor.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, ha considerado como probado que el acusado, «al descargar el cuchillo sobre el cuello de su padre, conocía que le podía quitar la vida y le clavó el cuchillo por dos veces».

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Tras el juicio, un jurado popular le declaró culpable por unanimidad de un delito de asesinato por su «intervención voluntaria directa y personal en la causación de la muerte de su padre, cuando éste se encontraba solo y durmiendo en el sofá del salón, de la casa en la que convivían».

La madrugada del 27 de julio de 2016, J.R.D.Z. se levantó de la cama y «tras acudir a la cocina» cogió un cuchillo con el que asestó dos cuchilladas en el cuello de su padre, que se encontraba tumbado en un sofá de la vivienda, en el barrio de Chamberí.

Tras despertarse la hermana del acusado, lo llevaron a un hospital, donde entró ya en parada respiratoria sin que pudieran reanimarlo.

Según la resolución judicial, «procede imperativamente dictar sentencia condenatoria, con vinculación a la decisión del jurado y a las razones fundamentalmente expuestas por el mismo».

En su justificación de la pena, 15 años de prisión, la Audiencia Provincial ha tenido en cuenta que hubo alevosía ya que la víctima careció de «posibilidades de defensa» debido a un «ataque súbito, inesperado e imprevisto y además cuando la víctima estaba en situación que le impedía cualquier reacción defensiva» pues estaba dormido.

Además, la sentencia condena al acusado al pago de las costas procesales y a abonar a su hermana 120.000 euros, en concepto de indemnización, ya que fue testigo presencial del asesinato, lo que le ha producido un «moral» con «un componente de especial gravedad».

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