Colocan una bolsa de 220.000 litros en Mogarraz para garantizar el agua este verano

Colocación ayer de la bolsa de acumulación de agua junto a los depósitos en Mogarraz que ahora se irá llenando poco a poco./MAJES
Colocación ayer de la bolsa de acumulación de agua junto a los depósitos en Mogarraz que ahora se irá llenando poco a poco. / MAJES

Tras explanar el terreno junto al depósito de la zona de las Eras, ayer se colocó la pieza

MARÍA JESÚS. GUTIÉRREZ / WORD

Que Mogarraz tiene problemas de abastecimiento de agua potable en los meses de verano, como otros pueblos de la Sierra de Francia, es un secreto a voces, tanto es así que algunos veranos ha tenido que abastecerse con camiones cisterna, por ejemplo, hace dos años, esto supuso para las arcas municipales un gasto de más de 8.000 euros.

Pero desde entonces y mucho antes, su Ayuntamiento ha trabajado de forma firme y contundente para solucionar este problema y que un bien esencial, como es el suministro de agua potable, no faltase a sus vecinos ni visitantes en la época estival, ya que durante el invierno, incluso, les sobra el agua.

Por ello, tras buscar varias soluciones hace dos años presentaron a la Junta de Castilla y León un proyecto para hacer un depósito de hormigón, el cual fue denegado porque «cuando los técnicos vinieron a Mogarraz en marzo vieron que sobraba agua, porque nosotros cuando la necesitamos es en los meses de verano», explica la actual alcaldesa, Soledad Álvarez.

Aquella negativa de la Junta no quitó intenciones al Ayuntamiento de Mogarraz -en aquel momento gobernado por otra mujer, Concha Hernández- de seguir buscando soluciones. Y así el pasado mes de marzo pidieron la subvención del Plan de Sequía de la Diputación y se realizó un proyecto para colocar en el municipio una bolsa de acumulación de agua para 500.000 litros.

«Antes de la llegada del verano, que es cuando teníamos agua y viendo que los recursos -al no llover y calentar el sol- se estaban perdiendo, y ante la idea de que podríamos volver a necesitar este verano cisternas con agua», explica Álvarez, decidieron ponerse en contacto con una empresa que se dedica a colocar este tipo de bolsas de acumulación de agua y dar otros servicios relacionados con el agua, para ver cómo se podía pagar y qué pasos tenían que seguir. Y antes de decidirse a comprarla hablaron con los técnicos del Plan de Sequía para saber los plazos en los que les llegaría el dinero, sin sospechar en ningún momento «que nos pudieran tirar para atrás el proyecto, por ser una necesidad básica».

La sorpresa fue cuando le dijeron que técnicamente no veían el proyecto. «Yo hablé con uno de los técnicos, contesté a todas sus dudas y le dí respuesta a todas sus preguntas», afirma la primera edil, recalcando que la bolsa es para almacenamiento de agua, que va al depósito para ser clorada, y que la bolsa tiene una vida útil de 10 años, necesitándose únicamente para los meses de verano. Al ver que los técnicos seguían con dudas, pidió al arquitecto municipal, que había hecho el proyecto, que se pasara por la Diputación, donde asegura «no le preguntaron ninguna cuestión técnica y le dijeron que era una cuestión de discrecionalidad técnica».

Viendo que posiblemente se les deniegue la subvención -la resolución es en septiembre y el dinero se entrega en diciembre-, hablaron con el diputado de zona de su partido, Antonio Luengo, para ver si podían conseguir algo, pues «se trata de un tema urgente, no podemos esperar más tiempo, mi pueblo necesita agua», apostilla la alcaldesa.

Decisión

Mientras tanto, decidieron tomar cartas en el asunto, 'liarse la manta a la cabeza' y tirar adelante con el proyecto. Hablaron con una empresa de construcción para que allanara el terreno donde se colocaría la bolsa y decidieron comprarla. «Nos ha costado 8.700 euros, IVA incluido, cuando hace dos años pagamos a Diputación más de 8.000 euros por el agua de las cisternas; a ese dinero hay que sumarle el acondicionamiento del terreno, al que ha habido que quitarle muchas piedras para dejar una superficie lisa» pero ayer ya pudieron colocar la bolsa, que finalmente es de 220.000 litros, llegó enrollada en una caja de 600 kilos y tiene unas medidas de 2,20 metros de alto por 8,88 metros de ancho, llenándose hasta una altura de 1,60 metros. Ayer mismo ya comenzó a llenarse del agua sobrante del depósito y cuándo éste no tenga agua la tomará de la bolsa, garantizando así el abastecimiento durante todo el verano.

«Teníamos que buscar una solución», explica Soledad Álvarez, quien considera que ésta es la mejor por el momento; y afirma que aunque en la provincia de Salamanca no se ha colocado aún ninguna, «que es una de las pegas que nos ponían los técnicos de Diputación», en Ávila, por ejemplo, ha sido precisamente la Diputación la que ha adquirido varias bolsas, de un tamaño menor, que son utilizadas en los pueblos para darles una solución cuando tienen problemas en sus depósitos, bien por obras o por cualquier otra cuestión, llevándolas al municipio y utilizándolas durante el tiempo necesario, después se recogen y se utilizan en otro lugar.

Son bolsas, como añade la primer edil, utilizadas por el Ejército en zonas de guerra, en el monte para almacenar agua para los servicios de extinción de incendios, para purines de cerdos, para fosas sépticas... «tienen muchos usos y también el de abastecimiento de agua, porque aguantan muy bien a la intemperie, haga frío o calor»; por lo que espera que la Diputación reconsidere su negativa inicial y finalmente le concedan la subvención para poderla sufragar, pero mientras tanto el equipo de Gobierno sabe que el problema estival de abastecimiento de agua este año, en principio, está solucionado; pero necesitan algo definitivo, una solución que podría llegar de la Junta de Castilla y León con financiación para una medida más contundente a la vez que global, resolviendo el problema a toda la Sierra de Francia de forma conjunta.