CCOO cree que unas nuevas elecciones serían una «imprudencia temeraria» de la izquierda

Unai Sordo, Vicente Andrés y Emilio Pérez Prieto, instantes antes de iniciar la rueda de prensa. /ICAL
Unai Sordo, Vicente Andrés y Emilio Pérez Prieto, instantes antes de iniciar la rueda de prensa. / ICAL

Unai Sordo insta al PSOE y Unidas Podemos a sellar «un acuerdo programático de Gobierno» para evitar que «la izquierda pase al ostracismo durante la próxima década»

RICARDO RÁBADE / WORDSALAMANCA

El secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, apremió ayer a PSOE y Unidas Podemos a limar sus diferencias y llegar a un acuerdo que permita la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno la próxima semana. Sordo, que intervino en una asamblea de afiliados de esta formación sindical en la sede de CC OO en la calle Abogados de Atocha, fue tajante al proclamar que la convocatoria de unas nuevas elecciones generales supondría «una imprudencia temeraria de la izquierda» y acabaría provocando que ésta se precipitara a una «situación de ostracismo durante la próxima década». Sordo derrochó sinceridad cuando reconoció que esta hipótesis no resulta descabellada y resulta perfectamente materializable en un contexto en el que hay «un montón de variables», como los posibles efectos de la sentencia por el 'procés' y la «posibilidad legítima» de que «los partidos de la derecha» puedan concurrir a esos hipotéticos comicios con «fórmulas variables».

Sobre quién tiene la culpa en la falta de consenso entre ambas formaciones políticas, Sordo estimó que la coyuntura actual «no va de culpas» y sí de alcanzar «un acuerdo programático y una composición de Gobierno». Además, dejó claro que a él no le toca pronunciarse sobre qué personas deberían conformar el futuro Ejecutivo, pese a que durante la rueda de prensa se mostró muy crítico con los posicionamientos que viene esgrimiendo la ministra de Economía, Nadia Calviño.

Sordo también instó a PSOE y Unidas Podemos a «no dar por agotada la vía de la negociación para la investidura de la semana que viene», puesto que «se dan las condiciones para establecer un acuerdo programático de la izquierda progresista para el desarrollo de políticas estratégicas de país». A su juicio, «todo ello requiere un Gobierno sólido, que se puede hacer desde la izquierda», enfatizó Sordo, quien insistió en que su cometido «no es decidir si el Gobierno tiene que ser de coalición o no».

El l íder sindical de CC OO matizó que «en este momento no se puede permitir este país otras elecciones», por lo que insistió en que, «como el sindicato que somos con mayor fuerza de representación en España», se debe pedir a PSOE y UP «que hagan un ejercicio de responsabilidad para cerrar un acuerdo programático y un acuerdo de gobierno antes del martes».

Sordo manifestó que «las posiciones de partida en una negociación no pueden ser las de llegada» y sí reclamó que la persona que ocupe finalmente el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social –la denominación ha venido variando cada legislatura– gane peso dentro del organigrama del Ejecutivo, algo que tradicionalmente no ha sucedido debido a lo que él denomino como un «problema atávico» de la política española, debido a sus «directrices cortoplacistas».

Negociación colectiva

Por otro lado, Sordo se mostró moderamente satisfecho por los logros cosechados desde la rúbrica por parte de su sindicato, UGT y de la patronal CEOE, del Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), puesto que, a su juicio, se ha conseguido «cambiar la tendencia que presentaban los salarios desde la salida de España de la crisis». Fruto de este acuerdo, se ha logrado introducir una subida salarial generalizada del 3%.

Además, rememoró que en virtud del citado acuerdo se ha podido introducir un salario mínimo por convenio de 14.000 euros anuales con el fin de «subir los salarios más bajos», recuperando de esta forma «el poder adquisitivo» y generando al mismo tiempo «una palanca de desarrollo económico», acabando así con «la anomalía que estábamos viviendo en este país, dado que se estaba produciendo más de lo que se producía en el año 2008, pero los salarios seguían estancados y devaluándose». Otro efecto positivo del mencionado acuerdo se resume en que los salarios han crecido durante este último año «entre el 2,22 y el 2,23 por ciento» generando un relanzamiento del poder adquisitivo que «no se producía desde el año 1995».

Sin embargo, este balance positivo «no es absolutamente satisfactorio», porque «tenemos margen para llegar a una subida del 3%» y porque se han producido «algunas resistencias patronales» a elevar el Salario Mínimo Interprofesional a los 1.000 euros.