Los casos de maltrato y agresión sexual con víctimas menores de edad se duplican en Salamanca

Charo de Castro y Manuela Torres, coordinadora y abogada, respectivamente, de Adavas./LAYA
Charo de Castro y Manuela Torres, coordinadora y abogada, respectivamente, de Adavas. / LAYA

Adavas ha atendido este año a 122 personas: 88 víctimas de violencia de género y 34 de violencia sexual, de las que 4 eran niños y 27 niñas

ROSA M. GARCÍA / WORD

El número de víctimas de malos tratos sigue en aumento, al igual que los casos atendidos por la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género (Adavas), cuyas responsables mostraron ayer sobre todo su preocupación porque el número de menores que son víctimas de maltrato y/o agresión sexual se ha duplicado en lo que va de año. Así, según el balance facilitado por Charo de Castro y Manuela Torres sobre el trabajo realizado en el primer semestre de este año por la asociación salmantina, han atendido a 31 víctimas que eran menores en el momento del delito en lo que va del presente 2019, mientras que en el mismo periodo de 2018 fueron 15. De dichos menores, cuatro sufrieron maltrato y 27 abuso/agresión sexual. Cabe destacar que de estos últimos, nueve eran adultos que sufrieron abusos en la infancia y en tres de ellos los agresores fueron sacerdotes católicos, unos casos que ya han prescrito.

Los menores suponen casi el 26% del total de víctimas que ha atendido Adavas en lo que va de año, siendo 122 el número total de casos atendidos, de los que 88 los fueron por violencia de género y 34 por violencia sexual; unas cifras que van cada año en aumento, en cinco casos con respecto al mismo periodo de 2018 y en 38 con 2017.

Además del incremento en el número de víctimas atendidas, la asociación también ha registrado un aumento en las actuaciones de sus programa de asistencia con respecto al mismo periodo del año pasado.

En total, las actuaciones realizadas por Adavas han sido en estos seis meses 486, frente a las 379 del mismo periodo de 2018. Destacan en número las realizadas por malos tratos, con 355 (301 el año anterior), mientras que por violencia sexual se llegó a las 131 actuaciones (78 en 2018).

Más coordinación

Las responsables de Adavas también destacaron el importante aumento de la coordinación con otros profesionales, ya que se ha pasado de las 83 del primer semestre de 2018 a las 129 del presente año.

Destacable es también que casi se duplican las intervenciones con familiares y allegados a la víctimas, ya que se ha pasado de 34 a 67.

En cuanto a las víctimas que se encontraban en una situación de mayor vulnerabilidad -diferencias sociales, discapacidad, etc.- un 19% de las personas atendidas eran extranjeras, porcentaje que se mantiene igual al año anterior, en el que se registró un crecimiento importante; la mayoría proceden de América Latina, destacando en número en lo que va de año las colombianas. Además, en el 14% de los casos las víctimas presentaban alguna discapacidad, toxicomanía o explotación sexual.

Otro dato que destaca Adavas es el aumento del número de mujeres mayores de 65 años: se ha pasado de dos a siete casos atendidos.

Respecto a los casos por delitos sexuales, en el 79% de ellos el agresor era una persona del entorno de la víctima, más de la mitad de ellos familiares (35%). Solamente en un seis por ciento de los casos los agresores son desconocidos y en un 15 por ciento las víctimas los habían conocido recientemente.

En cuanto a la edad de las víctimas por delitos sexuales, en 27 de los 34 casos atendidos, es decir cerca del 80%, eran menores de edad en el momento de la agresión; una agresión que no suele ser puntual, ya que en el 62 por ciento de los casos fue reiterada en el tiempo.

En cuanto al perfil de víctimas de violencia de género atendidas en lo que va de año, un total de 88 (cuatro menores), la situación laboral está igualada entre las mujeres que cuentan con un empleo (40%) y las que están en situación de desempleo (42%); mientras que el diez por ciento eran pensionistas y el ocho por ciento estudiantes. Sin embargo, desde Adavas se resalta que muchas veces los trabajos que tienen son precarios, por lo que es muy difícil una situación de autonomía económica.

La mayoría (63%) tienen edades entre los 31 y 64 años, registrándose un ligero aumento de las que están entre los 19 y 30 años (del 21 se ha pasado a 24%), mientras que en siete casos las víctimas tenían más de 65 años.

También hay un incremento de las mujeres atendidas que residen en el área rural, con un 34% del total. Y un dato que «anima» a Adavas, sigue registrándose un aumento progresivo de los casos en los que las víctimas abandonan al agresor, alcanzando un 77% este año.

Otro de los servicios de Adavas es el de musicoterapia para menores. En el primer semestre del presente año, se han atendido de manera individualizada a siete niñas y a un niño; mientras que en los talleres grupales han participado nueve menores.