Cáritas pone en valor a las personas y reivindica unidad contra las drogas

Acto reivindicativo de Cáritas en la Plaza, con el lema 'Desde la educación viene la prevención'. /SERNA
Acto reivindicativo de Cáritas en la Plaza, con el lema 'Desde la educación viene la prevención'. / SERNA

El Programa de Prevención y Atención a las Drogrodependencias conmemora el Día de Lucha Contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito

ROSA M. GARCÍA / WORDSALAMANCA

«En esto de las adicciones, lo que realmente importa es que todos somos personas»; por eso Cáritas Diocesana de Salamanca insiste en poner en primer lugar a la «persona» y apoyarla en su proceso de reinserción.

La institución celebró ayer con diversos actos el Día de Lucha Contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito de Drogas. Uno de los actos se desarrolló en la Plaza Mayor, donde miembros de Cáritas y participantes del Programa de Prevención y Atención a las Drogodependencias celebraron un gesto reivindicativo, bajo la frase 'Desde la Educación viene la prevención', lema ganador del concurso que convoca cada año para elegir el leitmotiv de la conmemoración. Las frases de motivación y superación que durante varios años han ido dejando los participantes en el Centro de Día se han recogido en el libro presentado ayer en la biblioteca Torrente Ballester.

Lourdes Pinto, enfermera del Centro de Día del programa de Cáritas, fue la encargada de leer el manifiesto, en que el que recordó que desde 1987 cada 26 de junio se celebra este día internacional, al que Cáritas se une «para reforzar la acción y cooperación con el fin de alcanzar una sociedad libre del consumo de drogas».

«Seguimos poniendo en primer lugar a la persona, creyendo en la igualdad de oportunidades, en la importancia de una vida sin adicciones y en la prevención. Apoyando el proceso de incorporación social para evitar así un mayor riesgo de exclusión social», proseguía. Para Cáritas, lograr todo esto supone «un gran reto por parte de todos, pero solo si aunamos esfuerzos podremos crear un mundo mucho más sano y seguro, donde las personas más vulnerables sientan que pueden abrigar esperanzar para el futuro, y donde queden defendidos y protegidos sus derechos».

La droga «sigue estando ahí y sigue siendo un gran problema, provocando grandes daños para la salud pública y un gran sufrimiento social», sin embargo, desde Cáritas se critica que en los últimos años se haya pasado «a la baja percepción de riesgo y, hasta en cierto modo, a la aceptación social de algunas drogas», algo que afirman «dificulta afrontar el problema con eficacia», por lo que «los recortes en prevención y educación acaban agravando la situación» y en ocasiones, «el eslabón más débil acaba siendo el más perjudicado por nuestra legislación penal».

El manifiesto recordó que «nacemos libres e iguales en dignidad y derechos», algo que «muchas veces olvidamos, y acabamos juzgando y discriminando». Por eso, desde el Programa de Prevención y Atención a las Drogodependencias se incide «en la importancia de que somos personas»: sociables; semejantes en derechos y dignidad, por lo que «deberíamos tener las mismas oportunidades durante toda la vida»; especiales, porque «somos únicas»; y en constante desarrollo y evolución.

«Porque en esto de las adicciones, lo que realmente importa es que somos personas, y que con la firme voluntad y el compromiso de todos los agentes, organizaciones e instituciones implicadas, seremos capaces de conseguir grandes retos», instaba el manifiesto, que finalizó dando las gracias a todas las personas que han pasado por el programa, porque «todos juntos hemos aprendido el verdadero valor de la vida: vivir en igualdad caminando hacia un objetivo común, ser cada día más libres».

Posteriormente, se desplazaron hasta la plaza del Liceo, donde llevaron a cabo un acto de información y sensibilización; en el que, además, quien quisiera podía ponerse unas gafas que distorsionan la realidad, simulando los efectos de las drogas.

El programa de Cáritas atendió el año pasado en el servicio ambulatorio del Centro de Día a 394 personas y 52 familias; a 115 en el programa de prevención Lazarillo; y a 98 familias y 66 participantes en atención integral del Centro de Día.