Avemur confía en que el TSJCyL falle sobre el hotel Corona antes de Navidad

Avemur confía en que el TSJCyL falle sobre el hotel Corona antes de Navidad
LAYA

El Alto Tribunal debate sendas alegaciones de los vecinos del inmueble y de la empresa promotora a la sentencia que anulaba la licencia ambiental del hotel

El 'duelo' jurídico entre la asociación de vecinos del hotel Corona Sol (Avemur) y los promotores de este edificio está a punto de alcanzar una nueva fase. La situación está «relativamente calmada» pero podría cambiar de la noche a la mañana.

Portavoces de la agrupación vecinal explican que están «pendientes» de las decisiones del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León sobre varios recursos que atañen directamente a este caso y que incumben a las sentencias que anulan la licencia ambiental del inmueble y la de primera utilización

La justicia anuló hace unos años la licencia ambiental del edificio. Sin embargo, tanto los promotores (obviamente) como los vecinos recurrieron la decisión.

Avemur explica que alegaron porque la demanda original contra el hotel incluía, además de una reclamación por las chimeneas del inmueble, otra por «los 31 motores de aire acondicionado». La sentencia, sin embargo, sólo estimaba la situación de las citadas chimeneas. Afirman que el juez «dio por bueno» un informe técnico «efectuado cuando los motores estaban tapados e insonorizados». Avemur dice que «uno solo» de los motores «ya supera los límites de la ordenanza en caudal de aire exhalado» por su «cercanía a los vecinos». Los vecinos afirman que cada uno de estos aparatos exhala «1,6 metros cúbicos» de aire y que la ordenanza admite 1,5 metros cúbicos como mucho. Con el añadido, comentan, de que «si están cerca, los caudales de aire se suman» a la hora de calcular el volumen total de aire exhalado y en el caso del Corona «hay hasta seis juntos».

Ruido

«Y con el ruido es lo mismo. Suenan como una orquesta, intermitentes y aleatorios. Para no pegar ojo», opinan.

Los vecinos también critican cómo actúa el Ayuntamiento en este sentido. Explican, a modo de ejemplo, que una vecina llamó tres veces a la Policía Local este verano para protestar por el ruido. En dos de las ocasiones los agentes llegaron cuando los motores ya se habían detenido. En la tercera sí estaban en funcionamiento «y la policía midió los ruidos donde les dio la gana». La vecina tiene una terraza y dormía con las ventanas abiertas. Según Avemur, la Policía Local comprobó el ruido «en la habitación que ellos quisieron» y no en el exterior de la vivienda. «Y a pesar de todo» la medición «daba más ruido» de lo permitido por la ordenanza, incluso si la cantidad de sonido se comprobaba en el interior del piso.

El Ayuntamiento «no tuvo más remedio» que abrir un expediente sancionador e imponer una multa que califican de «insignificante, simbólica».

Avemur confía en que el TSJ tenga estas circunstancias en cuenta a la hora de pronunciarse sobre las alegaciones. Sus portavoces explican que presentaron el recurso en enero de 2017 y que «más de un año y nueve meses» después, esperan que el TSJ de la región falle antes de Navidades. «No creemos que lo pospongan mucho más».

La alegación contra la sentencia que anula la licencia de primera ocupación ha sido planteada sólo por la empresa promotora, Palco 3. Avemur únicamente ha presentado un escrito de réplica y oposición. El juez que redactó el fallo «ya dijo que el hotel necesitaba las licencias de cambio de uso y ambiental» para poder conseguir el resto, y ambas están anuladas por la justicia, explican los vecinos. Si éstos aciertan en sus cálculos, el TSJ se pronunciará antes de Navidad sobre estas dos cuestiones.

 

Fotos

Vídeos