Ataca Paca graba su segundo disco y un documental en San Esteban de la Sierra

Los once miembros de Ataca Paca durante su actuación el pasado sábado en San Esteban de la Sierra. /M.J. GUTIÉRREZ
Los once miembros de Ataca Paca durante su actuación el pasado sábado en San Esteban de la Sierra. / M.J. GUTIÉRREZ

Los once miembros del grupo junto a los técnicos y cámaras encandilan a los vecinos del pueblo y éstos se vuelcan durante una semana con ellos

M. JESÚS GUTIÉRREZ / WORDSAN ESTEBAN DE LA SIERRA

Simone Rossi, Juan Valle, Ogulcan Güzeller, Adrián Benito, Santiago Casarrubias, José Ramón Arredondo, Carlos Beluga, Fernando Ponce deLeón, Flor Goldstein, Benjamín André Bravo y Saray Frutos o lo que es lo mismo Ataca Paca han convivido durante una semana con los vecinos de San Esteban de la Sierra, municipio en el que han grabado su segundo disco, además de un documental sobre este proceso y su paso por este pueblo serrano.

Elegir San Esteban de la Sierra vino motivado porque la cantante del grupo, Saray Frutos, procede de este municipio pero también por la disposición del Ayuntamiento y de la Asociación Cultural El Álamo para que el grupo pudiera grabar en el pueblo sin ningún coste para ellos. Así, uno de los vecinos les cedió su bodega, que se convirtió durante una semana en el estudio de grabación; otros vecinos aportaron viandas que fueron cocinadas por varios voluntarios para las comidas y cenas, mientras que uno de los establecimientos les daba gratuitamente el desayuno. Las casas rurales también colaboraron para el hospedaje, de forma que la mayor parte del pueblo colaboró para que este grupo tan diverso, en lo que a nacionalidad y personalidad se refiere, se encontrara como en casa y la semana pudiera ser provechosa.

La experiencia no pudo ser más positiva porque si San Esteban de la Sierra encandiló a Atapa Paca, éstos se ganaron el cariño de la gente con su amabilidad y saber estar, y con los dos conciertos que ofrecieron: uno a media tarde de un jueves en el Corral del Cura, en el que se ganaron a los más mayores del pueblo, quizás los más escépticos con su estilo de música; y otro en la noche del sábado, en la Plaza Mayor.

Y es que su música no deja indiferente a nadie y su puesta en escena es un verdadero espectáculo. Un estilo que ellos mismos califican como «música muy teatral», «rumba canalla», «música viva, interactiva, mestiza, dixie...» o también, afirma Ogulcan Güzeller, «cada tema es como la celebración de un gol».

Ha sido una experiencia que Adrián Benito calificaba como una «beca artística», «absolutamente única y particular», afirmaba Flor Goldstein, que añadía que «es algo que se ha trasmitido al disco»; y sobre todo ha sido «muy productiva» y es que han grabado 20 temas con los que incluso podrían hacer dos discos, además de grabar un documental con todo lo vivido. El resultado es un disco que muestra el alma de Ataca Paca, pues por primera vez han grabado todos juntos, ya que el primero se realizó por pistas.

El motor del grupo, hace dos años y medio, fue Simone Rossi, quien fue eligiendo a cada uno de los miembros -que no se conocían entre sí- para hacer «algo grande, algo agresivo», afirma, y contó con varias personas de la Escuela de Arte Dramático de Madrid porque quería crear algo «enérgico». Y tuvo la suerte de encontrar «músicos y actores de mucho nivel», que no sólo forman parte de Ataca Paca sino que hacen muchas más cosas, y cuando llegan al grupo se transforman.

En sus inicios, cuenta Rossi, buscaba «11 Santiagos o Fernandos, virtuosos de sus instrumentos» pero su idea original tomó otro rumbo y encontró «cuatro cantantes que se retan y eso es un plus» convirtiendo la actuación en un verdadero «show» que mezcla «la rumba, el folclore latino y americano, la música popular» que ellos mismos versionan creando un «espectáculo enérgico, que es lo que demanda la calle, donde te tienes que hacer ver y atraer la atención». Y es que Ataca Paca actúa tres veces a la semana en la calle Callao de Madrid de once de la mañana a dos del mediodía.

Por otro lado hay que señalar que el nombre de Ataca Paca, afirman Fernando Ponce y Carlos Beluga, es un reconocimiento al bar llamado así de la calle Arganzuela donde ensayaban en sus inicios. Ahora se podría decir que los ensayos son sus propias actuaciones en la calle.