La asociación Asperger, destinataria de la rifa del marrano de San Antón de La Alberca

La Alberca acoge mañana la bendición del marrano de San Antón./WORD
La Alberca acoge mañana la bendición del marrano de San Antón. / WORD

El cerdo será bendecido mañana y se soltará por las calles hasta enero; su padrino, aún sin confirmar, podría ser el actor Paco Tous

ROSA M. GARCÍA / WORD

El actor Paco Tous, de 'Los Hombres de Paco', posiblemente será el padrino este año del marrano de San Antón, aunque al cierre de este diario aún no había confirmación ofical, según el alcalde de La Alberca, Miguel Ángel Luengo. Tous ha sido elegido «porque lo que pretendemos no es solo que el cerdo tenga el padrino, sobre todo que se dé visibilidad al evento, a la fiesta, y por extensión a La Alberca. Más que nada, lo que pretendemos es promocionar al pueblo y si es una cara con visibilidad en el aspecto nacional, pues para nosotros mucho mejor, ya que despierta más interés».

El padrino o madrina de esta tradición albercana tiene varias funciones. Como explica el alcalde, lo primero es «hablar bien del pueblo y del marrano, de forma general. Defender las cualidades de una de las industrias tradicionales que tiene La Alberca, que es el embutido, defender la fiesta y las tradiciones, y promocionar al pueblo en sus entrevistas con la prensa». El día de la rifa también estará presente en el municipio.

La rifa se celebra el fin de semana siguiente al 17 de enero; se hace coincidir en sábado para que «venga más gente y tenga carácter más festivo». Un rifa que siempre tiene un fin benéfico, ya que lo recaudado se entrega a una asociación sin ánimo de lucro; este año, informó el alcalde, será a Asperger de Salamanca. «Hemos tenido otras peticiones y las atenderemos, pero lo hacemos por orden de llegada; Asperger llevaba esperando cuatro años y ya le toca. El próximo año atenderemos a las que vienen detrás, de momento, Ascol y Proyecto Hombre». Para elegir el destinatario, o bien lo promueve el padrino o madrina o el Ayuntamiento en función de las peticiones que recibe. Se suele recaudar en torno a 5.000 euros, pero «más que el dinero, que está muy bien, es la visibilidad que se le da a una enfermedad, que pasa desapercibida muchas veces. Nosotros ponemos nuestro granito de arena».

Asperger es una asociación para el trastorno del neurodesarrollo, un perfil cognitivo-social que presentan algunas personas dentro de los trastornos del espectro autista (TEA); se inicia a edades muy tempranas y se mantiene durante toda la vida.

También se ha convertido en una tradición, que el marrano sea donando por Embutidos Fermín, «al que siempre se lo agradecemos. Además, el hecho de que el marrano esté en boca de todos, también favorece la industria chacinera».

En definitiva, es una mezcla de tradición, solidaridad, industria chacinera, turismo y promoción de La Alberca.

El cerdo ya está durante estos días por las calles del pueblo; su cuidador, un trabajador del Consistorio que se encarga desde hace años, lo lleva de un sitio a otro para que se vaya acostumbrado; «una vez que pasan unos días, ya va por su cuenta». Por la noche, el Ayuntamiento se encarga de «encerrarlo. Además, se hace cargo de todo, «la manutención, el veterinario, las vacunas, los controles, la guía, de limpiarlo, de todo».

Esta tradición albercana muy conocida hasta fuera de nuestras fronteras, se remota, explica Luengo, al siglo XV. «Se hacía en muchos pueblos de España; era una manera de demostrar lo cristianos que eran las gentes de los pueblos, porque en aquel tiempo, en el que se dudaba si uno era cristiano, si seguía con elementos de la cultura judía, para evitar sospechas lo que hacían eran soltar cerdos por las calles, dando a entender a todo el mundo que ese pueblo era de convicciones fuertes cristianas, que se comía carne de cerdo, que era un animal que ni judíos ni árabes comían. La suelta del marrano era una demostración de fe».

El marrano de San Antón será bendecido mañana en el atrio al lado de la escultura del marrano; se bendice y se suelta por las calles, desde San Antonio hasta San Antón. Ahora pesa entre 15 y 17 kilos, entonces acabará en unos 80. Desde mañana pasará seis meses por las calles de La Alberca, con los vecinos alimentándolo, cuidándolo, algo que hacen «con sentimiento»,y también será un atractivo para los muchos turistas que se acerquen por el municipio.