PP y CS aplican el 'rodillo' en el pleno y tumban todas las mociones de la oposición

Javier Garcúa Rubio tomó posesión antes del pleno./LAYA
Javier Garcúa Rubio tomó posesión antes del pleno. / LAYA

Javier García Rubio tomó posesión de su cargo como concejal tras la marcha de Julio López a la Junta de Castilla y León

D. B. P. / WORD

El pleno municipal de ayer estuvo marcado por la toma de posesión de Javier García Rubio como nuevo concejal en sustitución de Julio López y por el rechazo d todas las mociones presentadas en el debate. La propuesta socialista para colocar señales turísticas en el centro fue la única que salió adelante, como ya habían anunciado los socialistas, porque los grupos lo pactaron entre semana. El equipo de Gobierno de PP y CS echó abajo las demás y adelantó lo que puede ser una tendencia en este mandato.

Antes del debate sobre las mociones, el pleno sí aprobó varios dictámenes. El primero fue la Cuenta General del Ayuntamiento correspondiente el ejercicio 2018, respaldado por PP, CS y Podemos. El PSOE se abstuvo y Virginia Carrera, de IU, votó en contra alegando que no se habían ejecutado más del 60% de las inversiones y que el Ayuntamiento seguía invirtiendo en el «pozo sin fondo» de Mercasalamanca. Los socialistas afirmaron que «no se sentía vinculados» al presupuesto.

Los dictámenes sobre reconocimientos extrajudiciales de créditos también se aprobaron sin votos en contra (con la abstención de IU) pero sí con un tirón de orejas del PSOE porque estos reconocimientos deben ser «un hecho puntual».

Propuestas derribadas

Las cinco mociones debatidas a continuación (el PSOE retiró una sobre emergencia climática) fueron rechazadas. Los socialistas presentaron propuestas sobre gratuidad de libros de texto, programas de adaptación para facilitar la conciliación en el segundo ciclo de Infantil y financiación del Centro de Investigación del Cáncer. Carmen Díez (Podemos) defendió una moción sobre el fútbol popular y el campo Reina Sofía y Virginia Carrera (IU) otra sobre la seguridad de los pasos de peatones.

La moción de los libros de texto fue una de las más debatidas. El PSOE pedía al Ayuntamiento que instase a la Junta a la gratuidad de los libros de texto en la Educación Obligatoria porque, a pesar de los planes Releo, dos tercios de las familias de la región aún han de pagar por los libros. «Es importante, necesario y perentorio» que Castilla y León se «iguale» con otras regiones que sí tienen libros gratis. Díez y Carrera les apoyaron y abogaron por reforzar los bancos de libros escolares. CS y PP se remitieron al pacto programático entre ambos partidos, que prevé elevar el tope de ingresos familiares que dan acceso a los libros gratuitos conforme avance la legislatura y que, en la práctica, facilitará que cada año más niños puedan tener libros gratis.

La moción socialista sobre la conciliación siguió el mismo camino. Los socialistas creen que la Junta debe habilitar programas específicos para los niños que acceden al segundo ciclo de infantil, ya que los padres «no pueden llegar a todo» y hay que tratar de conciliar la vida familiar y laboral. CS les invitó a plantear la idea en las Cortes (al fin y al cabo es donde debe debatirse un asunto de ese calado) y el PP recordó que los centros escolares tienen potestad para facilitar la planificación durante las semanas que los niños tardan en adaptarse a su nuevo entorno escolar.

La petición del PSOE para que la Junta aporte fondos para el gasto corriente del Centro del Cáncer desató las acusaciones de oportunismo político. José Luis Mateos recordó que la Junta acordó en 2011 sufragar los gastos corrientes del CIC con un millón de euros al año, algo que «no se ha cumplido» según los socialistas. Éstos pedían que la Junta cumpliese «el compromiso» adquirido. IU y Podemos mostraron su apoyo a la idea, pero CS, aunque de acuerdo con la idea de aportar estabilidad al CIC, les pidió que retiraran la moción porque la Junta y Sanidad se han comprometido a reunirse con los investigadores para conocer qué necesitan. El PP atacó al PSOE porque «no les importa el CIC sino sacar rédito político». La Junta, afirman, ha aportado fondo al CIC para sus gastos corrientes a través de Educación y Sanidad. El PSOE, finalmente, no sólo no retiró la moción como pedía CS sino que replicó que la reunión de la Junta con los investigadores era superflua porque Sanidad «ya conoce los problemas del CIC».

La moción de Carmen Díez para cambiar el nombre del campo de fútbol Reina Sofía fue rechazada porque éste es propiedad de la Diputación.

Pasos de cebra

La concejala del Grupo Mixto Virginia Carrera lanzó un duro reproche al concejal de Tráfico, José Fernando Carabias, a cuenta de la seguridad de los pasos de cebra. Carrera pidió un plan para mejorar la seguridad de aquéllos y Carabias replicó que el Consistorio tiene tres proyectos (movilidad, accesibilidad y seguridad vial) en los que se analiza esta cuestión. Carrera le recordó que el plan de seguridad vial aún no está terminado, que el de movilidad se ha cumplido a medias y que esos planes se debaten en las comisiones y no en el pleno.