Baloncesto - LEB Plata

La Antigua-CB Tormes arranca el año con derrota en casa ante el Baskonia

Un juagador de CBTormes intenta recoger un balón de la cancha. /LAYA
Un juagador de CBTormes intenta recoger un balón de la cancha. / LAYA

El equipo salmantino suma cinco partidos perdidos y debe cerrar filas para salir del pozo

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

Antigua–CB Tormes sumó ayer su quinta derrota consecutiva ante un Baskonia que aprovechó sus opciones cada vez que el equipo charro se fue del partido.

Ya de inicio el equipo pareció no tener ideas, sobre todo en el plano ofensivo al sumar 9 puntos en los 10 primeros minutos –y 9 de ellos en tres triples que supusieron el 6-0 inicial-. Además, para cerrar el cuarto, el equipo encajó un 0-10, que dejaba sensaciones preocupantes sobre la cancha.

Le costaba a La Antigua, ya desde el inicio, cerrar el rebote para correr, mientras Baskonia vivía gracias a esas segundas opciones, llegando a superar en esta faceta 29-18 a los charros al descanso y 38-56 al final.

En el segundo parcial, en cambio, el equipo pareció salir de otra manera a la cancha, con 4 puntos seguidos de César Yáñez al comenzar, que acercaban ya a los salmantinos 13-16 en el luminoso. Salió desde el banco también Pedro de la Calle y ejerció de revulsivo con muy buenos minutos, intensidad en defensa y puntos que colocaban a La Antigua 26-28, aunque al descanso la renta fuera de 26-31. Aún en partido completamente.

Sin embargo, en la segunda mitad llegaron los peores minutos de equipo prácticamente en la temporada, sin jugar a nada, solo tirando de individualidades que acertaban o no, pero no tenían continuidad. Así, Baskonia logró tras un increíble parcial de 1-14 en cinco minutos irse 29-45 primero y, lo más grave, otro de 0-12 para cerrar el cuarto con 38-57 ante un CB Tormes que estaba completamente KO.

En esos momentos nada funcionaba, los tiros no entraban (Round 2/7 en tiros, Sikiras 1/7 o Rivas 2/11). Los salmantinos trataban de tirar de épica, apretando de nuevo con más corazón que cabeza y acercándose 51-63 antes de volver a bajar los brazos ante el mayor rival que tienen en estos instantes y que no es otro que ellos mismos.