Alumnos del Conservatorio piden más flexibilidad para compaginar sus estudios

Teresa de Miguel y Elena Pérez, representantes de AMPA Tahonas Viejas en Salamanca./FORMIGO-ICAL
Teresa de Miguel y Elena Pérez, representantes de AMPA Tahonas Viejas en Salamanca. / FORMIGO-ICAL

La tasa de abandono «es cada vez mayor» porque muchos no pueden compatibilizar los últimos años de conservatorio con la Universidad o el bachillerato

B. JIMÉNEZ-ICALSALAMANCA

Desde la Asociación de Madres y Padres 'Tahonas viejas' del Conservatorio Profesional de Música de Salamanca reivindican una flexibilización de la matrícula para conseguir una menor carga lectiva por curso escolar y evitar el abandono masivo de los alumnos del centro, sobretodo en los últimos años de las enseñanzas superiores. Por ello, integrantes de las bandas del Conservatorio salmantino ofrecerán un pequeño concierto para alzar su voz y conseguir que sus reivindicaciones «sean escuchada». Será el próximo 15 de junio en la Plaza Mayor, según avanza el vicepresidente del Ampa 'Tahonas Viejas', Joaquín Sánchez.

A su juicio, «no se ofrece ningún tipo de facilidad a los alumnos para compaginar los estudios musicales con los académicos o universitarios». Consideran que «es difícil llevar a cabo las dos vías» sin ningún tipo de ayuda ni flexibilidad y por ello la tasa de abandono de los estudios superiores del alumnado del Conservatorio Profesional «es cada vez mayor».

En ese sentido, Joaquín Sánchez explica cómo los Ciclos Formativos de esta especialidad se dividen en cuatro años el primero y seis en el segundo, por lo que si un niño empieza con ocho años, que es la edad mínima exigida, al finalizar los ciclos «es muy probable que le coincida con Bachillerato». Dice que «algunos intentan sobrellevarlo pero bastantes desisten antes de acabar», ya que suelen ser cursos con carga académica y «mucha presión», que «requieren bastante esfuerzo y muchos tiran la toalla».

Asimismo, el vicepresidente del Ampa 'Tahonas Viejas' señala que algunos alumnos, cuando optan por cursar los estudios superiores de música, «se dedican en exclusividad a éstos y abandonan los estudios universitarios», porque «ven que es un camino complicado y la educación musical requiere mucha dedicación». «La gente se empeña, pero muchos ven que no se puede».

Es el caso de su hija, que en la actualidad está matriculada en el segundo curso de estudios universitarios y también en los últimos años el Conservatorio. Tiene entre ocho y nueve asignaturas solo de música y «compaginar las dos cosas, es difícil».

Conversaciones

Por eso desde la Asociación 'Tahonas Viejas' explican que han mantenido conversaciones con el equipo directivo, así como diversas reuniones, y hasta se ha realizado un estudio que «demuestra la rigidez a la hora de matricularse». A esto se suma que, por Ley, sólo pueden estar matriculados ocho años en el Ciclo Superior del Conservatorio, que abarca seis años, por lo que solo permiten repetir un año en cada ciclo. «Eso limita mucho» y si «se tiene que repetir, el coste de la matrícula se encarece hasta casi un 60%-70%», cuenta Joaquín, quien opina que «es un esfuerzo de tiempo para el alumnado y económico para las familias».

Desde esta asociación salmantina quieren que «todo esto se tenga en cuenta» y recuerdan que existe un precedente, ya que antes de la última reforma «existía la posibilidad de una flexibilización de matrícula». Antes se podían elegir una serie de asignaturas y al año siguiente otras, por lo que era factible pasar de un curso a otro, pero aseguran que esta situación desapareció en la última reforma. En conversaciones con los técnicos pensaron en la posibilidad de flexibilizar la matrícula por bloques para dar la oportunidad de acabar los estudios sin penalizaciones, pero nada de eso se ha conseguido.

Ofrecerán un recital el sábado en la Plaza para reivindicar una solución a las administraciones

Por su parte, señalan que han enviado una carta al procurador del Común, se han entrevistado con representantes de la institución, así como de la Consejería de Educación y sostienen que recibieron una «contestación ambigua». Según sus alegaciones, «ya se han arbitrado o establecido una serie de medidas correctoras para estos casos», pero desde 'Tahonas Viejas' reconocen que esas medidas pasan por la convalidación de asignaturas en Bachillerato y eso, a su juicio, es «un brindis al sol», porque con ocho asignaturas, «lo único que convalidarían sería Historia de la música o similar» y en muchos centros escolares no se ofrece esta optativa. Para el Ampa esa es una medida que «no ataja ni afronta la problemática real».

Protesta en la Plaza

En ese sentido, harán un llamamiento a las distintas administraciones implicadas y llevarán a cabo su «propia reivindicación» el 15 de junio en la Plaza Mayor de Salamanca y será con música. Alguna de las bandas del Conservatorio ofrecerá un concierto para «hacer visible esta problemática». Asimismo, plantearon hace unos meses una campaña de recogida de firmas a través de la Plataforma 'yodono' que cada vez suma más apoyos.

Comentan que desde el equipo directivo del Conservatorio se han puesto en contacto con los otros directivos de los Centros de Castilla y León. Muchos de ellos «son sensibles a esta situación» y están a favor, pero coinciden en que se necesita una mayor coordinación para «hacer una pequeña presión». Remarcan que su propuesta «no requiere una modificación de la Ley», ya que son conscientes de que sería competencia del Gobierno Central modificar las ocho horas lectivas, por eso solo piden aplicar «ese elemento corrector de hacerlo por bloques, ajustándose a esos años», abaratar la matrícula o no penalizar económicamente a las familias, valorar las convalidaciones o la simultaneidad, entre otras acciones.

Se han unido a la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Centros Públicos de Enseñanza de la Provincia de Salamanca (Fedampa) para trabajar con ellos. En este caso, Fedampa funciona también como un medio de relación con la Administración y con el resto de los sectores implicados en la enseñanza. Entre todos solo esperan que los alumnos que «aman la música» no tengan que abandonar sus estudios por no poder compaginarlos con el resto de su formación académica.