Acompañamiento a las víctimas

Jorge Conde, Valentín Martín, David González, Carmen García y Anselmo García junto a los responsables del Automóvil Club de Salamanca. /WORD
Jorge Conde, Valentín Martín, David González, Carmen García y Anselmo García junto a los responsables del Automóvil Club de Salamanca. / WORD

El Servicio diocesano de Apostolado en Carretera da apoyo a los familiares de las personas que han sufrido un accidente

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

El acompañamiento espiritual y desde la fe a las personas que han perdido un ser querido en un accidente de tráfico es la razón de ser del Servicio diocesano de Apostolado en Carretera desde que se creó hace ya 21 años. Desde hace unos meses cuenta con una nueva dirección, la del diácono permanente David González Porras, y de un equipo renovado que integran María Gabriela Ganus, de la Jefatura provincial de Tráfico; Carmen García, psicóloga y profesora en la Universidad de Salamanca; Jorge Alberto Conde, profesor de Sociología en la USAL; Valentín Martín, Guardia Civil jubilado (transportes);  Miguel Ángel Martín, vehículos clásicos; y, Anselmo García, ex-examinador de la Jefatura provincial de tráfico.

El responsable del Apostolado en Carretera recuerda que el objetivo es «asumir el dolor de la otra persona, aquella que se encuentra en el duelo, que sepa que estamos ahí». Y como servicio diocesano, «nos debemos a todos, a creyentes y no creyentes, porque todos somos humanos y tenemos esa necesidad en un momento dado, ser transparentes ante el dolor».

Acompañamiento en el duelo

Uno de los proyectos más novedosos del nuevo equipo será la puesta en marcha de un servicio de acompañamiento en el duelo espiritual, que comenzarán a promocionar en octubre para iniciarlo en noviembre. La labor se centrará a través de la psicóloga y el resto del equipo, «que iremos dando forma desde dos campos, la psicología y la espiritualidad». Otra de las novedades de este servicio de acompañamiento es que quieren que se haga extensivo al medio rural,»tanto para los familiares que han perdido a un ser querido como a las víctimas que han sobrevivido», detalla González Porras. La atención se realizará en la Casa de la Iglesia en un horario aún por determinar y de forma individual.

En este sentido, la dificultad de la que son conscientes llega a la hora de contactar con esos familiares por la nueva ley de protección de datos: «Para poder decirles que existe este servicio gratuito de la diócesis, y para ello, hablaremos con el responsable de la jefatura de Tráfico, para presentarle nuestro proyecto».

Dentro del campo de la sensibilización, desde este servicio diocesano quieren apostar por las conferencias en los centros educativos, enfocadas a los jóvenes que están a punto de sacarse el permiso de conducir, de 17 a 18 años. Este curso ya han tenido alguna experiencia en el colegio de los Agustinos pero la intención es ampliarlo.

González Porras subraya también el interés de su equipo en estar más presentes en la provincia, con algunas acciones ya realizadas, como la jornada de sensibilización en el colegio de Armenteros celebrada el pasado 8 de junio junto al Automóvil Club de Salamanca. No será la única cita organizada por este servicio en el medio rural ya que el pasado sábado, víspera de Cristóbal, patrón de los conductores, se desarrolló un amplio programa en el municipio de Beleña, con una conferencia, un simulador de vuelcos, una paella y la eucaristía, entre otras iniciativas. Cabe recordar que la celebración de San Cristóbal, cada 7 de julio, en la capital es organizada por la Asociación de transportistas, y desde la diócesis se encargan de la eucaristía y posterior bendición de los vehículos.

Asimismo, en el proyecto del nuevo equipo también tienen en mente la sensibilización desde los grupos de catequesis de confirmación de las parroquias o establecer una escuela de formación de adultos, «que quieran aprender sobre seguridad vial». Por último, el director del servicio tiene claro que hay que mantener las iniciativas que han estado vinculadas al Apostolado en la Carretera, como las Jornadas de seguridad vial que se celebran a principios de año o el Via crucis del conductor en Cuaresma.