‘Scripta’ o 500 años de historia del libro manuscrito

Juan Antonio Alanís, Mariano Esteban, Margarita Becedas, Ana Santos Aramburo, Daniel Hernández Ruipérez y Juan Luis Feltrero, a los pies de la Biblioteca Nacional. /
Juan Antonio Alanís, Mariano Esteban, Margarita Becedas, Ana Santos Aramburo, Daniel Hernández Ruipérez y Juan Luis Feltrero, a los pies de la Biblioteca Nacional.

La Universidad de Salamanca exhibe en la Biblioteca Nacional una veintena de manuscritos históricos de los siglos XI a XVI

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

Una veintena de manuscritos históricos, propiedad de la Universidad de Salamanca y fechados entre los siglos XI y XVI, forman parte de una exposición, presentada ayer en la Biblioteca Nacional dentro de los actos conmemorativos del Octavo Centenario del Estudio Salmantino, que se celebrará en 2018 y que hoy inaugurarán oficialmente sus Majestades los Reyes.

El rector de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, dio a conocer ayer los detalles de este muestrario como un ejemplo del papel que ha jugado el libro en las universidades españolas, y una «ocasión única para que el visitante se acerque a la historia de la universidad española a través de sus manuscritos».

El rector recordó que el Octavo Centenario de la Universidad de Salamanca «será un cumpleaños colectivo pues también significa el nacimiento del sistema universitario español». Con el lema de Scripta. Tesoros manuscritos de la Universidad de Salamanca, la exposición permanecerá en la Biblioteca Nacional de Madrid hasta el 4 de junio, con veintitrés manuscritos que por primera vez se exhiben fuera de Salamanca.

La comisaria, Margarita Becedas, por su parte, explicó que se trata de una muestra «breve, intensa y variada» para que el visitante pueda dedicarle el tiempo suficiente a cada uno de los libros, ya que con la selección se puede «llegar a ver y a sentir 500 años de historia del libro manuscrito».

«No son manuscritos iguales sino que varían mucho en función de su procedencia, apariencia física y para qué se hicieron», añadió.

El Chronicon Mundi

Entre los ejemplares expuestos figura el Chronicon Mundi, de Lucas de Tuy, una pieza del siglo XIII que recoge el episodio fundacional de la Universidad de Salamanca por el rey Alfonso IX en 1218 cuando, al regresar de una incursión en territorio musulmán en Cáceres, estableció que se hicieran Escuelas en Salamanca.

Es, según Margarita Becedas, «la copia más antigua conocida de la crónica general del Tudense, un manuscrito que narra la historia del mundo desde la Antigüedad hasta la conquista de Córdoba por Fernando III en 1236».

Copia

Entre los veintitrés ejemplares figura una de las tres únicas copias que existen del Libro del buen amor, del Arcipreste de Hita, y se puede contemplar el Liber Sancti Iacobi, de 1325, conocido como el códice calixtino de Salamanca porque contiene una recopilación de textos en honor al apóstol Santiago, en concreto el mismo contenido que el manuscrito conservado en Santiago de Compostela.

También se encuentran entre los códices Astronómico Real (Alonso de Santa Cruz, 1543-1557), traducción al castellano de un compendio de obras astronómicas inicialmente para Carlos V aunque, al demorarse, se le dedicó a Felipe II; Dioscórides (De materia médica siglo XVI), copiado antes de 1499 en Corfú (Grecia) y que recoge todo el saber farmacológico de su tiempo; el Armorial de Steve Tamborino, que fue propiedad de Agustín de Torres; la Exposición del libro de Job, de Fray Luis de León, que la censura silenció durante dos siglos, o Luz de Navegantes, de Baltasar Vellerino de Villalobos (1592).

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