Morille disfruta de un pregón en el que se puso en valor la peregrinación

Público asistente al acto del pregón de Morille que tuvo lugar en la tenada municipal./
Público asistente al acto del pregón de Morille que tuvo lugar en la tenada municipal.

El párroco Blas Rodríguez fue el encargado de decir unas palabras en las que pidió mayor implicación con la Vía de la Plata

ELENA GÓMEZ / WORDMORILLE

Aunque los actos empezaron durante la jornada del miércoles, ayer Morille celebró uno de los actos más importantes del inicio de sus fiestas patronales en honor a El Salvador.

Se trata del pregón de fiestas que, en esta ocasión, corrió a cargo del párroco Blas Rodríguez que, aunque no ejerce su labor religiosa en el municipio de Morille, sí tiene una vinculación especial con el mismo en cuanto a que es un firme defensor de la Vía de la Plata, el Camino Jacobeo que recorre la península de sur a norte para llegar hasta Santiago y que pasa por ésta y otras muchas localidades salmantinas.

«Morille tiene tradición minera, pero sigue siendo una mina porque tiene muchos tesoros dentro. Uno de ellos es la paz de la que disfrutan y que ha atraído a varias personas de la cultura y de la sociedad salmantina que han escogido ese lugar para poder descansar y encontrar la paz en ese oasis que es Morille», señalaba Rodríguez, aunque el grueso de su pregón lo dedicó a ensalzar las bonanzas del Camino de Santiago «que también es un tesoro por los valores, inquietudes, anhelos y esperanzas que cada uno lleva en su mochila».

«Cada peregrino no deja de ser un tesoro, porque nos interpela con su presencia, nos invita a ponernos en camino y a no quedarnos sentados, cruzados de brazos, viendo pasar el tiempo», señalaba el pregonero de las fiestas de este año.

Como buen defensor de la peregrinación y los caminos que llevan a Santiago, Blas Rodríguez quiso compartir las bonanzas de los mismos incluso para el propio desarrollo de los pueblos.

«Los pueblos que de alguna manera le abren las puertas al peregrino son pueblos que se enriquecen, los pueblos que no se enteran porque sus autoridades o sus gentes no gozan de esa sensibilidad sufren una pérdida inestimable», por lo que lanzó una invitación «a que todos los pueblos con sus autoridades se pongan en camino hacia Santiago de Compostela, teniendo en cuenta lo que eso significa».

Para Rodríguez, el objetivo es que «de aquí al año 2021, que es el próximo Jubileo, todo el mundo sepa ver lo que significa el Camino de Santiago como un acontecimiento peculiar y un fenómeno social».

Pero como buen defensor de la ruta de la Vía de la Plata, el párroco lamentó que ésta tenga «un crecimiento muy ligeramente sostenido, porque todavía hay muchas instituciones locales, provinciales y regionales que no apoyan y posibilitan que sea un camino más fácil, ya que es un camino duro con 1.000 kilómetros en los que hay que recorrer largas distancias sin apenas infraestructuras y eso repercute en que este camino tenga menor afluencia». Ante esta situación, para el que este año ha sido el pregonero de las fiestas de Morille, la solución pasa porque «las autoridades civiles, eclesiásticas, locales y regionales se impliquen un poco más, para que este camino tan duro se haga un poco más llevadero y tenga mayor afluencia en beneficio de todos».

Pero volviendo a la localidad, Blas Rodríguez destacó como «desde el principio, Morille siempre ha tenido las puertas abiertas a los peregrinos y eso es algo que beneficia al mundo entero, ya que si abres las puertas a los peregrinos estás abriendo la puerta al mundo, y todo el mundo pasa por Morille, como por Fuenterroble».