«La mejor pedagogía para los niños es siempre la diversión»

Manuel Armada en el aula que abrirá hoy sus puertas en la plaza del Mirto./
Manuel Armada en el aula que abrirá hoy sus puertas en la plaza del Mirto.

Esta organización abre hoy en Salamanca un centro destinado a los niños de Garrido, en el que podrán aprender y divertirse todas las tardes

CECILIA HERNÁNDEZ

La red asistencial de Salamanca crecerá a partir de hoy con el espacio que inaugura la plataforma contra la exclusión social infantil Música por la Paz en la plaza del Mirto. Un lugar sencillo pero lleno de ilusión y de proyectos, nacidos un buen día en Palma de Mallorca, como explica el presidente y fundador de la organización, Manuel Armada. «Hace tres años me trasladé con mi familia a Palma desde Santander, mi hijo salió de su entorno y de su ambiente y se enfrentó a una clase nueva, en la que había 20 nacionalidades diferentes y muy poca unión».

Este cambio de aires y las dificultades que siguieron llevaron a Armada a contratar un profesor para que, por las tardes, su hijo y sus compañeros de aula mejoraran su rendimiento académico y crearan vínculos más fuertes. Y funcionó. Funcionó tan bien que aquel centro en Palma de Mallorca fue el primero de una cadena que no deja de crecer y que hoy llega a Salamanca, la semana que viene lo hará a Toledo y poco después a Valladolid.

Más de una quincena de sedes de Música por la Paz, repartidas por buena parte de las comunidades autónomas de España y que se regulan por un funcionamiento que no puede ser más esencial y, a la vez, más efectivo. «Nuestros centros abren por la tarde, entre las 16:30 y las 20:30 horas, tiempo en el que un profesor se encarga de ayudar a los niños con sus deberes y tareas, y cuando terminan se realizan otras actividades», desgrana Manuel Armada.

Pero no sólo se da a los pequeños apoyo académico, sino que también se les ofrece una merienda saludable, medida que Música por la Paz introdujo en su programación cuando los profesores y voluntarios se dieron cuenta de que había «otras necesidades», como sucintamente lo describe Armada.

Esta plataforma contra la exclusión social infantil cuenta con más de 100 voluntarios repartidos por las localidades en las que tiene presencia. Desde hace días en Salamanca se pueden ver a sus colaboradores vendiendo papeletas para un sorteo de un viaje a Cancún. La organización también se financia gracias a los socios.

Así, con ayudas de uno y otro lugar han conseguido abrir este centro en la capital del Tormes, en el que una profesora titulada se encargará de los niños que acudan todas las tardes. Manuel Armada insiste en la profesionalidad de aquellos que cuidarán a los niños y reitera que no es necesaria la inscripción previa ni cumplir con ningún requisito determinado. «Tan sólo tienen que venir acompañados por su padre o su madre y rellenar una pequeña ficha». A partir de ese momento son libres de seguir acudiendo todas las tardes, a hacer los deberes y estudiar ayudados por la profesora, pero también para divertirse y aprender más allá de los límites de la enseñanza reglada. Porque, apunta el presidente, «la mejor pedagogía es siempre la diversión».

«Es muy gratificante visitar los centros y ver a los chavales con buenas notas y felices». Porque a los centros de Música por la Paz llegan casos complicados, de niños «cohibidos y sin ganas de aprender» que, a las pocas semanas, se adaptan y encuentran la esperanza que habían perdido sin darse cuenta. «Aquí se les respeta, se les cuida y se les quiere, porque el cariño siempre es la mejor medicina», sentencia Armada, mientras termina de preparar todo lo necesario para que el aula de la Plaza del Mirto reciba hoy a los primeros alumnos. Situada a pocos pasos del centro comercial Los Cipreses, la sede de Música por la Paz aumentará los servicios de atención social del barrio de Garrido.

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