La sociedad frente a un mundo enfermo

La artista abulense Saelia Aparicio inaugura hoy la exposición ‘Espeleología epidérmica’ en el DA2. La muestra abre una ventana a su mundo interior y refleja las enfermedades que nos atenazan hoy en día

La artista abulenseo ultimaba ayer en el DA2 el montaje de su exposición ‘Espeleología epidérmica’. /
La artista abulenseo ultimaba ayer en el DA2 el montaje de su exposición ‘Espeleología epidérmica’.
REDACCIÓN / WORDsalamanca

Tras culminar este verano los dos años de un máster en escultura en el Royal College of Art de Londres, la artista abulense Saelia Aparicio protagoniza en el DA2 de Salamanca hasta el 28 de febrero Espeleología epidérmica, la exposición individual más grande y ambiciosa que ha montado hasta la fecha en Castilla y León. La muestra abre hoy sus puertas en el Domus Artium, y en ella la creadora abre una ventana a su mundo interior, «un mundo único e independiente, cruel, calculado y poético», en palabras de la crítica de arte Marisol Salanova.

Junto a ese viaje a su microcosmos personal, Aparicio invita al espectador a participar al mismo tiempo en «una expedición a las entrañas de nuestra sociedad». «Me interesa semiológicamente cómo se pueden establecer paralelismos entre lo social, que es algo múltiple, y lo individual», relata a Ical la artista abulense.

La artista reconoce que su proceso creativo se desarrolla a partir de su inquietud en torno a determinados temas. «Me obsesiona por ejemplo saber cómo está hecho el mundo e intentar entenderlo. Son procesos diferentes entender cómo está compuesto y conocer cómo se articulan sus partes para saber cómo funciona. De ahí surge el título de la muestra, Espeleología epidérmica; la epidermis es la capa más superficial de la piel y la espeleología es la ciencia que estudia la naturaleza, el origen y formación de las cavernas», reflexiona. Con ese oxímoron he querido evidenciar que, «a nivel sociológico, sólo se puede hacer siempre una lectura superficial».

El punto de partida de la exposición es el gigantesco cadáver de una mujer, cuyo dibujo atraviesa las paredes y el techo del recinto expositivo. Esa figura, inerte y silente, tiene un enorme agujero negro desde el estómago hasta el tórax, donde solo se vislumbra el vacío y la oscuridad. «Son sus vísceras las que se esparcen por el resto de la sala y configuran la exposición», reconoce la artista.

Curiosamente, pese a acabar de terminar su especialización en escultura, es el dibujo el gran protagonista de la exposición. «En los últimos tiempos estoy dando vueltas a cómo crear volumen a partir de elementos planos, experimentando en el campo del dibujo expandido», destaca. Así, rodeando el cadáver que preside la estancia, se despliegan por la sala perturbadores dibujos como Life is good, Acné juvenil, Variable, Menopausia o Por fuera, donde plantea a través de la mordacidad y con crudeza cómo el individuo altera su conducta desvirtuando su propia esencia con tal de no desentonar en los estereotipos de conducta social.

A los pies del enorme dibujo principal que puebla el techo, aparecen dos puertas intervenidas que presenta a modo de «preparaciones histológicas», donde recrea entre el surrealismo y la abstracción un sistema digestivo que procesa a los individuos. Además, en una sala aneja aparecen dos grandes esculturas bidimensionales en resina y madera (Cerebro estresado y Colon irritable), donde evoca algunas de las enfermedades que padece el ser humano contemporáneo, «provocadas por los ritmos sociales» o fruto de «conceptualizaciones sociales que alteran nuestra propia percepción de la sexualidad».

Entre las piezas más simbólicas, destaca un dibujo donde una mujer desnuda y totalmente deformada contempla en un espejo una imagen de ella estilizadamente perfecta, lanzando así una crítica a la falsa imagen construida que proyectamos a la sociedad en la era de las nuevas tecnologías. Ese análisis, en su opinión. «también es extrapolable a la sociedad», aludiendo a «cómo algo que se ve normal es en realidad totalmente perverso, o te obliga a asumir una visión totalmente distorsionada de la realidad».

Todas las piezas que conforman Espeleología epidérmica han sido producidas por el DA2, cuya responsable, Tate Díaz, invitó a Saelia Aparicio a realizar esta exposición tras descubrir su trabajo en la edición de 2013 de la feria JustMadrid.

Para el próximo año, la artista abulense cuenta ya con dos exposiciones cerradas para mostrar su trabajo. La primera de ellas abrirá sus puertas el 9 de enero en la Galería Javier Silva de Valladolid; bajo el epígrafe Diálogos, en ella compartirá espacio con el artista malagueño Nono Bandera. Además, en una fecha aún por cerrar, desarrollará otra exposición individual en el BSMT Space de Londres, una nueva galería que abrió sus puertas el pasado mes de septiembre. Todo ello mientras espera que se concrete el interés de una comisaria coreana que lleva meses intentando llevar su trabajo a Seúl.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos