Aconsejan la sanción y la prevención para luchar contra la corrupción

Andrea Murillo, durante su intervención en la Usal. /
Andrea Murillo, durante su intervención en la Usal.

La jurista iberoamericana Andrea Murillo Fallas asegura que se trata de un problema global pero más en países con debilidad institucional

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

La coordinadora de proyectos de la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos (COMJIB), Andrea Murillo Fallas, reconoció ayerque la corrupción política debe combatirse «no solo desde el punto de vista de sanción, sino desde el preventivo».

En declaraciones a Efe antes de participar en Salamanca en un seminario de la Facultad de Derecho, Murillo Fallas consideró que se trata de un problema «global», que afecta a muchos países de «todo el mundo».

Sin embargo, en el caso concreto de Iberoamérica aseguró que la corrupción en países con una debilidad institucional «se da en mayor medida», aunque «no es algo común» a todos los países iberoamericanos.

La Red Iberoamericana de Cooperación Jurídica Internacional (IberRed) es una herramienta de cooperación, en materia civil y penal, puesta a disposición de los operadores jurídicos de diecinueve países iberoamericanos, además de Andorra, Portugal y España, y del Tribunal Supremo de Puerto Rico.

Andrea Murillo, como coordinadora de proyectos, reconoció que otro de los problemas que se dan respecto a la corrupción es «la percepción social», ya que en «algunas culturas se veía como normal» y se ha llegado a considerar como «inversión» el dinero que utilizaban empresas para corromper.

«Ahora ya nos damos cuenta que no es normal, aunque falta mucho por hacer», ha añadido, tras lo que ha recordado que «en un principio, los ciudadanos se indignan pero luego se olvidan» por lo que ha reclamado que se vea como «un problema de todos y que nos incumbe a todos la solución».

Como fiscal jefe de la Oficina Jurídica Internacional que fue, Andrea Murillo analizó la situación que se vive en Centroamérica, donde convive la corrupción con los casos de violencia y crimen organizado.

Así, explicó que es difícil «separar» estos dos asuntos, porque «llegan a converger en algún momento».

«El crimen organizado trasnacional está también enlazado con la corrupción, porque trata de infiltrarse en las instituciones, provoca la corrupción de los funcionarios, para silenciarlos, para que no lleven a cabo la investigación, y para lavar dineros», agregó.

Por ello, reclamó que se dé «la misma importancia», ya que, en su opinión, el crimen organizado está «consumiendo» los países de Centroamérica, sobre todo en «países muy vulnerables, donde la institucionalidad está muy debilitada».