«Necesitamos más árboles para respirar mejor»

Silvia Estévez, tesorera;Pablo Barba, presidente;y Paula Puente, integrante del club. /
Silvia Estévez, tesorera;Pablo Barba, presidente;y Paula Puente, integrante del club.

El Colectivo Bellotero es conocedor de las ventajas de respetar la naturaleza en aras de mejorar nuestra salud por ser parte de ella

JORGE HOLGUERA ILLERA

El Colectivo Bellotero de Salamanca es una asociación de estudiantes universitarios, interesados en la protección y conservación de la naturaleza, así como en la divulgación de temas relacionados con biodiversidad, desarrollo sostenible, gestión de recursos naturales y conservación de hábitats y especies. Así reza en su blog, en el que los promotores de este colectivo van colgando las actividades que desarrollan, con mayor intensidad durante el periodo escolar.

Pablo Barba, presidente;Silvia Estévez, tesorera;y Paula Puente, integrante de este colectivo exponen la visión medioambiental que bajo su experiencia y percepción están observando en la actualidad.

Pablo Barba es de Zaragoza y estudia Biología, Silvia Estévez es de Palencia y estudia Ciencias Ambientales y Paula Puente es de Segovia y cursa Biología. Todos ellos estudian en la Universidad de Salamanca.

En cuanto al nivel de concienciación ambiental que se puede ver actualmente en el mundo estudiantil, Pablo Barba explica que, «es alta aunque faltan conocimientos para que, muchas veces, esa concienciación sea efectiva y práctica». Silvia Estevez, bajo su punto de vista dice que, «hay un sesgo bastante grande entre los integrantes del Bellotero, y el resto de los estudiantes universitarios. Creo que los del colectivo tienen ya una sensibilidad diferente», apunta. Paula Puente opina que, por fuera aparte del colectivo, «hay dos extremos bastantes marcados, la gente a la que le preocupa y tiene una concienciación buena, y la gente que pasa».

Uno de los elementos ambientales más carismáticos es el árbol, en alusión a la presencia de los mismos en la ciudad de Salamanca, Pablo Barba considera que, «son necesarios y probablemente harían falta más», y explica las bonanzas de los mismos, «aumentan la humedad ambiental, evitan problemas respiratorios y, a largo plazo, a la Administración le renta más tener árboles que estar curando futuros problemas respiratorios». Silvia Estévez indica, que en su opinión, « Salamanca es una ciudad preciosa, pero es de piedra». Considera que esto, «es bastante agobiante para un turista que venga en agosto, porque no ves un árbol ni aunque le busques. Es una pena porque notamos bastante la falta de zonas verdes. Para ver parques grandes tienes que irte al Parque de los Jesuitas, la Alamedilla o el río».

En cuanto a las riberas, Pablo Barba habla en general para explicar que, «la vegetación de ribera probablemente habría que respetarla más, porque es lo que, en parte, frena las crecidas. Si quitas la vegetación de la ribera, gran parte del sustrato se pierde, y es, curiosamente, cuando las inundaciones suben más y se notan más, además de que sirven de refugio a los pequeños alevines (peces), y la pesca, a largo plazo, aumenta si se respeta la vegetación de rivera. Además sirve para que mucha fauna se refugie». Paula Puente añade que, «si la riberase cuidara más, es una zona agradable para todo el mundo. Se cuida muy poco y se valora muy poco el río como entorno natural, y me parece que se ataca más, que se protege». Silvia Estévez dice que le llama la atención porque se habla mucho de que no se limpian los ríos. «Probablemente si hay que limpiar el río, pero esto no significa talar los árboles, porque los árboles protegen de las riadas». En alusión a esta característica de los árboles, Estévez explica que, «tienen dos capacidades que se llaman fortaleza y resiliencia, esto hace que el bosque de ribera evite que existan inundaciónes porque el propio árbol es capaz de absorber más agua, y que no haya esa escorrentía superficial,se vaya todo río abajo».

Pablo añade que, «la vegetación frena la fuerza del río, con lo que evitaría en parte las riadas». Paula Puente concluye resaltando que lo que sí haría falta limpiar son los residuos y palos secos.