«El Síndrome Asperger dificulta las relaciones de quien lo padece»

Zoila Guisuraga y Julia Vicent, psicólogas de la asociación salmantina de Asperger en una actividad teórica con los chavales. /
Zoila Guisuraga y Julia Vicent, psicólogas de la asociación salmantina de Asperger en una actividad teórica con los chavales.

La asociación salmantina celebró ayer una jornada con motivo del día internacional

JORGE HOLGUERA ILLERA

El Síndrome de Asperger, del que se celebró ayer el día internacional «es como un trastorno del neurodesarrollo en el que la persona tiene un procesamiento de la información diferente», explica Zoila Guisuraga, psicóloga de la Asociación Síndrome de Asperger y Trastornos Generalizados del Desarrollo de Salamanca. Con motivo de esta celebración, la asociación ha organizado una serie de actividades que comenzaron ayer con una jornada informativa bajó el título Presente y futuro del Síndrome de Asperger, que se completará con otra la semana que viene.

Datos

20%
Se calcula que el Sindrome de Asperger representa el menor porcentaje de personas con Trastorno del Espectro Autista.
32
Personas son socias de la Asociación Síndrome de Asperger y Trastornos Generalizados del Desarrollo de Salamanca.

Esta asociación agrupa a 32 personas de diferentes edades y de distintas provincias cercanas, pues esta asociación es sede de toda Castilla y León, región donde tan sólo hay esta y otra agrupación sobre Asperger en León.

Esta agrupación cuenta con dos psicólogas, Julia Vicent y Zoila Guisuraga, ambas son las encargada de impartir talleres de habilidades sociales cada viernes, a las que los chavales se desplazan hasta su sede en la Casa de las Asociaciones de Ayuda Mutua situada en la calle la Bañeza.

Los talleres de habilidades sociales que imparten están repartidos en tres grupos distintos de edad; hasta ocho años, de nueve a trece y de trece en adelante. El mayor de los que acuden tiene 23 años, aunque entre sus socios se cuentan personas de otras edades superiores.

Jueves, 26 de febrero

19:30. El Síndrome de Asperger en el DSM-V, en el auditorio centro sociocultural de la plaza de Trujillo. Donativo 3 ¤.
I cena benéfica. Es necesario reservar plaza en el correo gabinete.aspergersalamanca@gmail.com o en el teléfono, 606180381.

El nombre de Asperger viene de la primera persona que habló de él, un austriaco llamado Hans Asperger que encontró a cuatro chicos que tenían características especiales, «él los llamaba como pequeños profesores, eran como muy cultos en cosas que sabían y hablaban de una manera muy técnica pero tenían bastantes dificultades para relacionarse con los demás», aporta Guisuraga. «El fue el primero que habló de ello, relacionándolo con psicopatía autista, pero esto que es en 1944 no tiene ningún impacto en la comunidad científica», detalla. Aún así, pasarán años hasta que se reconozca como una patología. En la década de los 90 se empieza a tomar consciencia de la necesidad de tomar en consideración este síndrome como un trastorno del desarrollo. «Desde ese momento se considera un Trastorno Generalizado del Desarrollo dentro del Espectro Autista», detalla.

En concreto, el Síndrome de Asperger, es un tipo de autismo de alto funcionamiento. «Las personas tienen como las mismas dificultades pero con levedad de síntomas», subraya Zoila Guisuraga.

Diagnóstico

Los propios padres, desde los colegios o equipos de orientación de los centros educativos se suelen dar cuenta que algo falla, «en la forma de comprender, a veces son ciertamente rígidos, inflexibles, o porque no se relacionan o están solos en los recreos», pone como ejemplo Guisuraga. Cuando son más mayores se suele detectar en sistemas de salud mental a donde acuden pensando que tienen otra cosa, y alguien les remite por que realmente lo que tienen es Asperger. Luego, esta experta en este síndrome, explica que mucha gente se da cuenta porque ven algún documental o indagando en Internet se percatan de ello.

El Síndrome de Asperger es algo que puede pasar desapercibido muy fácilmente o que se puede confundir con la personalidad propia de otras personas que no lo padecen, «como la mayoría de ellos están en un cole, son buenos estudiantes, no tienen dificultades de comportamiento, no se portan mal, pueden pasar desapercibidos como raros o diferentes», finaliza Guisuraga.