El pintor Miguel Elías merece el Premio Unamuno, amigo de los protestantes

Elías, en pleno proceso que le llevó a retratar a Unamuno./
Elías, en pleno proceso que le llevó a retratar a Unamuno.

LUIS MIGUEL DE PABLOS

Son nueve ediciones ya las que se han fallado del Premio Unamuno, amigo de los protestantes otorgado por el diario Protestante digital, reconocimiento que este año distingue al pintor Miguel Elías por su trayectoria «de apoyo altruista, continuo y de enorme calidad a la obra social y cultural evangélica en suelo español en general y salmantino en particular», según recoge el jurado. Un premio instaurado en 2006 con el fin de reconocer a una institución o persona de la vida social o política española que, sin ser de confesión protestante, haya tenido algún aspecto destacado en favor de la pluralidad y convivencia de los españoles.

En el palmarés encontramos nombres como el de Pilar Fernández Labrador, conocida como la dama de la cultura de Salamanca, premiada en 2012, o el del exministro Alberto Ruiz Gallardón, distinguido un año después por su labor a favor de la multiculturalidad cuando ejercía de presidente de la Comunidad de Madrid.

En el caso de Miguel Elías, gratamente sorprendido por la noticia, se reconoce una trayectoria muy ligada al mundo de la cultura en general y al de la poesía en particular hasta el punto de ser considerado «mecenas artístico» de la obra social y cultural del pueblo evangélico en España, según destacó Pedro Tarquis, director de Protestante Digital. «Colaboro sin mirar a quien, aunque sí que es verdad que casi toda mi obra está vinculada a la poesía y a los poetas», señaló ayer, especialmente ilusionado por el apellido del premio. «Por mi cultura y forma de pensar, Unamuno es un faro como para todos los que hemos estudiado y vivido en Salamanca. Una parte de mi obra se vincula más a lo espiritual que a lo religioso, y eso lo comparto con Unamuno. Siempre he defendido que el arte tiene algo de espiritual», añade este pintor nacido en Alicante cuya trayectoria se ha desarrollado en Salamanca. «Me siento muy identificado con la forma de ser de Unamuno, y políticamente también soy partidario de mucho de lo que dijo y defendió», aseguró ayer Elías sobre un premio que no conoce aún fecha concreta -sí será a lo largo del mes de febrero- ni escenario de entrega, si bien el propio ganador señaló como preferencia la Casa-Museo Unamuno. Elías, actualmente profesor de la Universidad de Salamanca, ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas, más de ochenta, entre 1983 y 2005, y ha ilustrado libros de poetas como José Hierro, Jesús Hilario Tundidor, Francisco Brines, Victoriano Crémer, Pérez Alencart, Antonio Salvado, Ramón Palomares, Alfonso Ortega o J. L. Fuentes Labrador, entre otros. Además, ha publicado numerosos libros y su trayectoria está trufada de no pocos premios y reconocimientos.

Ayuda a la obra social

«Miguel Elías ha realizado un donativo continuo, un goteo fértil, de muchas de sus obras para ayudar a la obra social evangélica, así como para multitud de actos, distinciones, premios y reconocimientos del pueblo evangélico español, especialmente en Salamanca pero que integran a toda España, a lo largo de muchos años», según se recoge en la concesión del Premio.

El nombre de este Premio fue elegido en recuerdo de la amistad del genial vasco-salmantino con el pastor protestante de Salamanca Atilano Coco, al que intentó inútilmente librar de ser fusilado por Franco. Su famoso discurso Vencer no es convencer lo garabateó Unamuno en el sobre de la carta en la que la mujer de Atilano le comunicaba lo inútil de su mediación, y que le llevó ante Millán Astray.

 

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