Intensifican los controles de lengua azul por los focos en otras comunidades

‘Sangrado’ de animales para el control de la enfermedad. /
‘Sangrado’ de animales para el control de la enfermedad.

92 explotaciones de la provincia de bovino, ovino y caprino están consideradas ‘centinelas’

SILVIA G. ROJO

Se vuelve a hablar de lengua azul. Y verdaderamente, no es que se haya dejado de hacerlo nunca, pero los últimos casos aparecidos en las comunidades de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha han intensificado los controles que, ya de por sí, se llevan a cabo habitualmente a través del programa de vigilancia, control y erradicación de la lengua azul que se establece a través del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama).

Síntomas

Boca. Se hincha la zona y se produce un edema. Ante la falta de oxígeno, el animal se pone cianótico y la zona de color azulado, de ahí el nombre de 'lengua azul'.
No comen. Otro de los síntomas de la enfermedad es que los animales no tienen hambre.
Nariz. Se produce una hinchazón y el animal respira mal.
Piel. Se forman, igualmente, edemas y en el caso de las ovejas pueden llegar incluso a perder la lana. Esos edemas se dan en los pies.
Fases. Según fuentes veterinarias, el virus se tarda en incubar entre 5 y 10 días y durante otros 10 días, el animal entraría en la fase más aguda. En ese momento es probable que el animal muera y en caso de salir adelante, lo habitual es que esté muy debilitado y en malas condiciones.

A pesar de que en Castilla y León no hay ningún foco declarado, el programa de vigilancia, desde los primeros focos, siempre ha incluido dos partes: una basada en las denominadas explotaciones centinelas y otra, en las trampas de muestreo que permiten ver la evolución del denominado mosquito culicoide y la cantidad.

Tras las recientes noticias, lo que se ha hecho es incrementar el sistema de centinelaje en todas las unidades veterinarias de la provincia, sin distinción, y si antes de los últimos casos en las comunidades anteriormente citadas, Salamanca contaba con seis explotaciones centinelas, en estos momentos, se han fijado 85 de bovino, cuatro de ovino y tres de caprino.

Ávila también tiene fijada su propia red de control centinela.

Insisten desde la Consejería de Agricultura y Ganadería en que «los controles se están haciendo por igual en todas las unidades veterinarias de la provincia y en Ávila y Salamanca por ser las zonas más próximas de la Comunidad a los lugares donde se han detectado esos focos».

Ese control se basa en el sangrado de los animales, 10 por explotación una vez al mes, según indican fuentes de la Junta de Castilla y León, «para asegurarnos de que no esté circulando la enfermedad». Por ejemplo, en el caso de la unidad veterinaria de Ciudad Rodrigo, esas pruebas se están realizando en 15 explotaciones.

Por otra parte, desde la Consejería de Agricultura y Ganadería se han mantenido 40 puntos para ese control entomológico del mosquito, cuando la normativa fijada por el Ministerio, eran dos, pero destacan que «se ha preferido seguir manteniendo lo que había».

De este modo, se establecen una serie de trampeos en las explotaciones determinadas por la Administración y los veterinarios responsables acuden de manera periódica para controlarlas, por si hubiera habido alguna incidencia, es decir, por si se caza algún mosquito.

Sin ir más lejos, esta misma mañana, la previsión de los responsables de la Unidad Veterinaria de Ciudad Rodrigo es revisar las trampas ubicadas en el municipio de Peñaparda, en la zona de El Rebollar.

Serotipos

Sin entrar en cuestiones demasiado técnicas, el serotipo que ha comenzado a moverse muy deprisa por el sur peninsular es el denominado cuatro, y del que hace tan solo unos días ya había declarados solo en Andalucía 187 focos, aunque tampoco eran como para no tener en cuenta los 44 de Castilla-La Mancha o los 11 de Extremadura.

El viernes de la semana pasada, también se declaró el primer caso de serotipo uno. Es necesario aclarar que toda España ya era zona restringida al serotipo uno, a excepción de las Islas Canarias y las Baleares, pero en los últimos años, se había mantenido sin declarar ningún foco. En esta ocasión, se sospecha que este foco, declarado en Tarifa, venga asociado al norte de Marruecos, a las zonas de Tánger y Larache.

Precisamente, fue en noviembre del año 2010 cuando tuvo lugar el último y justo, cuatro años después, se declara un caso fuera de la zona de vacunación obligatoria.

En lo que respecta a las unidades veterinarias de la provincia de Salamanca, tan solo la unidad de Sequeros vacunaba de serotipo uno en la actualidad.

A partir de ahora, el mosquito que transmite la enfermedad, denominado culicoide, entra en un periodo de inactividad, coincidiendo con la época de frío, por lo que parece poco probable que en la provincia de Salamanca puedan aparecer casos en estos momentos.

Tal y como se ha dicho, es el mosquito culicoide el que transmite la enfermedad y cuyo hábitat es el estiércol. Se considera que está activo de verano a otoño, ya que en invierno, en teoría, desaparece y en primavera no hay animales adultos.

En zonas donde los inviernos son templados, el culicoide está activo durante todo el año y en zonas en las que el cambio climático está siendo una realidad, se están alterando todos los sistemas.

A día de hoy, los focos que han aparecido en tres comunidades no han incidido en el precio de los animales tal y como indica un tratante de la zona de Ciudad Rodrigo, quien aclara que «en esta época del año sale muy poco ganado de allí porque no lo tienen orientado para que los animales paran en los meses de verano».

Ese mismo tratante matiza que «la enfermedad la tiene toda Europa y al vector que la transmite no se le va a controlar nunca pues no sé quién le va a poner límites a un mosquito». A pesar de que la enfermedad ha aparecido, incluso, en países del este, algunos piensan que el calor que ha hecho hasta ahora ha influido en la aparición de nuevos focos.

Las medidas que se puedan tomar de aquí a los próximos meses tendrán que analizarse en un futuro inmediato y, tal y como se precisa desde la propia Consejería de Agricultura y Ganadería, «son decisiones nacionales porque es un problema nacional y se tendrán que valorar entre todos».

Y aunque a día de hoy hablar de vacunación es jugar con lo hipotético y las suposiciones, fuentes de la propia Junta de Castilla y León consideran que «la vacunación es la mejor herramienta para luchar contra esta enfermedad y contra cualquier otra».

Protección

Por otra parte, hoy mismo entran en vigor las medidas específicas de protección en relación a la lengua azul publicadas ayer en el Boletín Oficial del Estado.

Se justifican los nuevos parámetros ya que «en la aplicación del programa nacional de vigilancia frente a la lengua azul se ha constatado en septiembre de 2014 la circulación del serotipo cuatro del virus de la lengua azul fuera de los límites de la zona restringida para los serotipos uno y cuatro».

Ante esta nueva situación, la Administración ha considerado que «resulta necesario ampliar la zona restringida frente a los serotipos uno y cuatro, y establecer las condiciones para el movimiento dentro y entre las nuevas zonas restringidas», según se especifica en el Boletín Oficial del Estado publicado ayer mismo.

Por todo lo dicho, se ha procedido a derogar la anterior orden, la del mes de abril, a fin de definir las nuevas zonas de restricción frente al virus de la lengua azul en España, así como establecer los requisitos ara el movimiento de animales dentro y entre estas zonas.

En concreto, en esta nueva orden se consideran como zonas restringidas frente a los serotipos uno y cuatro del virus de la lengua azul los siguientes territorios de la Comunidad Autónoma de Andalucía: las provincias de Huelva, Sevilla, Cádiz, Málaga y Córdoba, y, en la provincia de Jaén, las comarcas de Andújar, Linares y Jaén.

Por su parte, en el caso de Castilla-La Mancha: en la provincia de Ciudad Real las comarcas de Almadén, Almodóvar del Campo y Piedrabuena, antiguas comarcas de Piedrabuena y Horcajo de los Montes; y, por último, en la Comunidad Autónoma de Extremadura: en la provincia de Badajoz las comarcas de Castuera, Don Benito y Herrera del Duque.