Soler toca balón ante Ünal

De Burgos Bengoetxea aprueba, sobre todo porque el penalti que se le reclamó no lo fue

Antoñito y Santi Mina. /
Antoñito y Santi Mina.
JUAN CARLOS ALONSO

El encuentro fue dirigido por el colegiado vasco De Burgos Bengoetxea, que ponía el broche final a la temporada que pasará a la historia en el fútbol español por la implantación del VAR. En esta ocasión el vídeoarbitraje estaba pilotado por Medié Jimenez, que tuvo dos jugadas de chequeo con comunicación. En la primera, el catalán mandó continuar el juego al no visualizar que Rodrigo hubiera agredido a Moi en el centro del campo cuando ambos estaban alejados del balón. En la segunda recomendó a De Burgos visionar una caída de Ünal en él área valencianista cuando el turco se internó entre dos defensas visitantes. La acción generaba muchas dudas debido a que Soler derribó al pucelano, pero posiblemente antes tocó el balón con la pierna izquierda. De Burgos, después de la comprobación, decidió con acierto no señalar penalti. Rodrigo reclamó también tal castigo por un empujón de Olivas que, con buen criterio, el colegiado no consideró suficiente para derribarle.

Hubo una mano de un defensa visitante cuando estaba en la barrera tras saque de falta de Alcaraz, pero no invadía ningún espacio al tener el brazo cerca del pecho y por ello hizo bien en no sancionar. En el primer tiempo, donde hubo más disputas, cortó de raíz cualquier entrada que pusiera en peligro al contrario y fue la fase donde usó las amonestaciones. Debió añadir más de los tres minutos aunque se dejó llevar al estar el resultado decidido. En conclusión arbitraje correcto del vasco.