Sergio González confía en que las novedades del estadio no «distraigan» ante Osasuna

Sergio González controla el cronómetro durante un ejercicio de entrenamiento. /Mingueza
Sergio González controla el cronómetro durante un ejercicio de entrenamiento. / Mingueza

Espera el técnico al Real Valladolid que mejoró su nivel como local en el tramo final de la pasada temporada. Asegura que el parón le ha venido «genial» a su equipo

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Prácticamente un mes ha transcurrido desde que diera comienzo la competición y el Real Valladolid se prepara para debutar como local ante su gente. Y en su estadio, el que acelera a marchas forzadas para estar más que visible el domingo a partir de las 18:30 horas (el club ha suspendido una visita prevista con los medios de comunicación por la mañana para mostrar las novedades).

El césped, al menos, sí ofrecerá una buena versión, tal y como ha asegurado el técnico en su comparecencia. «A priori estuvimos entrenando y no tiene nada que ver con la experiencia del año pasado», ha venido a confirmar el técnico, que pide al aficionado que las novedades y nuevo aspecto que presenta el estadio no distraiga de lo verdaderamente importante. «Me gustaría que no nos distrajera el tema del campo, es muy bonito la evolución del club pero lo básico y esencial es lo que pasa en la hierba. Hay que tener esa capacidad de abstracción y centrarse en lo que es el propio partido. A partir de ahí, ojalá sea una fiesta global», ha señalado, convencido de que los parones le vienen bien a su equipo independientemente del estado de forma que atraviese. «Siempre creo que los parones nos vienen genial, tanto si estás en la racha buena como si estás en la menos buena. En la buena porque lo saboreas más, y en la menos buena porque aprovechas para meter más carga física y recuperar ciertos aspectos. Es verdad que la sensación de rabia por esa última derrota hay que saber gestionarla. Pero nos ha venido perfecto para recuperar ese puntito físico que reclamábamos».

Un parón que ha también ha servido para traer un debate de la pasada temporada sobre la respuesta del Real Valladolid en Zorrilla. «Cuando cierras temporada haces balance y es verdad que teníamos un debe en casa, aunque en el tramo final conseguimos igualarlo. Ojalá seamos ese equipo de final de temporada y no el del principio, es verdad que hemos tenido tres-cuatro partidos a buen nivel y luego derrotas más fuertes y dolorosas, pero hemos estado siempre mucho más cerca de ganar que de perder», expone Sergio González.

Preocupan las posibles distracciones con la obra del estadio, también la respuesta de este año como anfitrión, y por supuesto el rival.

«Jagoba (por Arrasate) es un míster que lleva bastante tiempo en esto. Ya hizo una gran temporada hace dos años con nosotros y el año pasado cosechó un éxito rotundo con un ascenso merecido. Tiene unas ideas muy claras y se ha encontrado un grupo de futbolistas que creen en ellas. Saben lo que necesitan para poder competir y a partir de ahí generar con el talento que puedan tener», analiza, diferenciando el Osasuna local del visitante. «En El Sadar es más fuerte y protagonista, y fuera deja la iniciativa al rival así que nos dejara más la pelota para cogernos en las transiciones. Roberto Torres lanza los balones parados a las mil maravillas, y arriba a Chimy Ávila le eximen de la tarea defensiva para que explote sus virtudes», apunta, encontrando similitudes entre Osasuna y Valladolid.

Al técnico le ha gustado que se hiciera público el listado de límites salariales -el Osasuna, recién ascendido, muy por encima del Valladolid- para que la gente, «aficionados, periodistas y jugadores», se ubique y sepa dónde está cada club. «Pensábamos que íbamos a tener más del que hemos conseguido. Ojalá sirva para darse un baño de realidad, creo que nos coloca en nuestro sitio, te hace ver que no venimos a pasearnos y que la gente tiene que venir otra vez a sufrir».

Sin sacionados ni lesionados en la enfermería -vuelven Moyano, Alcaraz y Sandro-, Sergio se enfrenta mañana a la convocatoria más complicada desde que aterrizó en Zorrilla. «Es la semana más difícil desde que llevo aquí para hacer la lista, hay futbolistas que se van a quedar fuera sin merecerlo. Pero las normas del fútbol son estas y también es una alegría para nosotros. La semana ha sido extraordinaria y es una lástima pero así es».

El balón parado

El técnico ha puesto sobre la mesa otra asignatura pendiente que tiene su equipo, y que quedó más palpable si cabe en su último compromiso en el Ciudad de Valencia. «El balón parado que hicimos con el Levante fue un desastre, vamos a ver que ha pasado y a hacer hincapié. Ningún partido pasa en balde y siempre tienes que sacar conclusiones porque es la clave para poder mejorar», ha matizado.

Por último, ha confirmado que Lunin jugará en Copa cuando llegue el momento y Masip tendrá continuidad. «Somos de no tocar lo que funciona. Tenemos plena confianza en Jordi, que estuvo y está a un nivel altísimo y Lunin está entrenando bien pero hasta que no pase nada extraordinario no vamos a cambiar. Sé que Lunin tiene mucha presión porque viene del Real Madrid pero compite con un futbolista muy importante que es Jordi Masip, que es el que va a seguir jugando. Tenemos dos porteros top y hasta que llegue la Copa Lunin ya veremos lo que pasa. La prioridad es la liga», ha declarado.