Un Real Valladolid «superior» ante los rivales de la zona alta
Los análisis internos del club resaltan la «competitividad» de la plantilla, aunque también ponen el foco en la necesidad de «afinar» en ataque
El punto obtenido por el Real Valladolid en Cádiz (0-0) sostiene las tesis que se manejan en las oficinas del estadio Zorrilla. Los análisis ... internos del club blanquivioleta resaltan la capacidad de plantar batalla que muestra el equipo que entrena Guillermo Almada en diferentes escenarios, especialmente en condiciones 'a priori' desfavorables. «Siempre competimos», es una de las frases que se escuchan en los despachos, referida a la tendencia que apunta el equipo en Liga (el fiasco copero ya fue objeto de otro análisis intramuros). El buen partido ante el Deportivo en Riazor, donde se rozó la victoria en inferioridad hasta el empate final del conjunto gallego de penalti en el minuto 97 (1-1), constató la capacidad de este Pucela para hacer acopio de puntos a domicilio, algo que ya había demostrado en su salida anterior frente al Burgos en El Plantío y que ha tenido continuidad en la última jornada en Cádiz.
El Real Valladolid muestra sus mejores virtudes ante rivales que le anteceden en la tabla y con los que mantiene una lucha directa en su pugna por la zona de ascenso directo y 'play-off'. Por eso, en Zorrilla se apunta que el equipo blanquivioleta se ha mostrado «superior» en todos los partidos en los que se ha medido a conjuntos situados por encima en la clasificación. De esta manera, el cuadro de Guillermo Almada fue capaz de mandar a la lona a la UD Almería con un sonoro 3-1 en Zorrilla en un partido de poder a poder en algunas fases de su desarrollo, pero en el que el Pucela ejecutó hasta ocho tiros a puerta por tres de los andaluces. También se llevó el gato al agua, contra los pronósticos más pesimistas, en su visita a El Plantío ante un Burgos CF al que quebró en su fortín (0-1) con el golazo de falta de Chuki en un partido lleno de las asperezas habituales en la Segunda División que el Real Valladolid supo sortear con oficio.
El cuadro blanquivioleta superó el mal trago de la derrota en Zorrilla ante el Sporting de Gijón (2-3) con un partido muy sólido a domicilio ante el Deportivo de La Coruña. La primera parte en Riazor marcó un claro camino a seguir, pero la expulsión de Marcos André al inicio de la segunda parte y el penalti cometido por Pablo Tomeo en el tiempo añadido dejaron el choque en tablas (1-1). Eso sí, el Real Valladolid demostró gran aplomo en inferioridad, gracias también a la intensa capacidad pulmonar que exhibe el equipo.
Y ahí aparece la tercera línea argumental que se maneja en las oficinas de Zorrilla, donde se señala que, partido tras partido, el conjunto blanquivioleta siempre acaba «físicamente mejor» que sus contendientes, por muy competidos que resulten los encuentros, un factor que puede desnivelar balanzas en una categoría con mucha igualdad (la distancia entre la zona de descenso a Primera RFEF y la de 'play-off' a Primera División es de tan solo siete puntos tras trece jornadas disputadas). Almada reforzó esta tesis con su decisión de ejecutar únicamente dos cambios 'reales' en el último partido frente al Cádiz, en el que entraron desde el banquillo Chuki y Biuk por Marcos André y Peter Federico en el minuto 56, sin necesidad de más retoques en la alineación hasta la sustitución ya anecdótica de Jorge Delgado por Arnu en el minuto 92.
Otro punto de refuerzo que encuentra el Real Valladolid tras el 0-0 en Cádiz pasa, precisamente, por el hecho de acabar el choque con su portería inmaculada, algo que Guilherme Fernandes consigue por quinta vez este curso (el portero del Pucela no recibió tantos en las tres primeras jornadas, con victorias frente a Ceuta y Castellón y empate ante el Córdoba, ni tampoco en el triunfo por 0-1 en Burgos). Las dos grandes paradas del portero portugués en el Nuevo Mirandilla permitieron al cuadro de Almada mantenerse a un solo punto de la zona de 'play-off' que marca precisamente el Cádiz.
Por otro lado, los análisis internos que efectúa el Real Valladolid tras 13 jornadas de Liga constatan los problemas con el gol que han impedido una mayor propulsión en la tabla. El club blanquivioleta asume que falta «lo fino» en la parte atacante para que el volumen ofensivo cristalice en goles y no se quede en ocasiones etéreas. En este punto, se apuesta por «encontrar algo de calidad» en los remates que sirva «para definir» los partidos. En el Nuevo Mirandilla, por ejemplo, el equipo de Almada disparó más que el Cádiz (11 tiros totales por siete de su rival), pero sin ese 'afinamiento' que se demanda en los despachos, porque el único lanzamiento que puso a prueba de manera real a Víctor Aznar lo ejecutó Amath Ndiaye en el minuto 82, con una gran intervención del meta local. El cuadro blanquivioleta mandó cinco lanzamientos fuera y otros cinco resultaron bloqueados por los futbolistas del Cádiz.
En cualquier caso, se da valor al 0-0 cosechado en el Nuevo Mirandilla, con más luces que sombras, según la visión interna del Real Valladolid. El equipo amarillo sólo había cedido hasta ahora como local un empate sin goles ante el Ceuta y una derrota frente al Burgos (1-3) y aparece como uno de los equipos más solventes en su feudo.
El punto obtenido como visitante debe servir como palanca para una propulsión blanquivoleta el viernes en Zorrilla frente a la UD Las Palmas, equipo de la zona alta que cuenta con tres puntos más que el Pucela y ante el que tratará de reforzar la idea que señala a un Real Valladolid que siempre se ha mostrado superior este curso ante rivales que aparecen por encima en la clasificación. Se trata, en suma, de hacer bueno el empate a domicilio con una victoria en casa
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión