Fútbol | Primera División

El Real Valladolid echará el cierre y esperará su oportunidad

Javi Moyano y Santi Cazorla pelean un balón durante el choque disputado en La Cerámica el curso pasado. /LOF
Javi Moyano y Santi Cazorla pelean un balón durante el choque disputado en La Cerámica el curso pasado. / LOF

Sergio no ha convocado ni a Nacho ni a Toni y hará rotaciones para gestionar los esfuerzos de la plantilla ante la acumulación de partidos

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Sergio se ha tomado el partido que enfrenta hoy al Villarreal con el Real Valladolid (La Cerámica, 13:00 horas) como la primera mitad de un duelo que se alargará al menos durante los 180 minutos que comprenden el tiempo reglamentario de la visita al Submarino Amarillo y de la que el martes realizará el Granada a Zorrilla.

Así lo refleja al menos la lista de hombres a los que citó ayer el técnico para desplazarse a la ciudad castellonense, ya que dejó fuera a Nacho (junto a Jordi Masip el futbolista al que le dio más minutos el año pasado) y también a Toni Villa, que pese a que solo ha disputado 19 minutos en este campeonato siempre ha sido un fijo en sus convocatorias.

Estas dos bajas por decisión técnica unidas a la de Enes Ünal por el efecto de la cláusula del miedo y a las de los lesionados Luismi y Javi Sánchez han dado pie a un grupo de nombres del que es difícil extraer una conclusión de cara a predecir el dibujo con el que el entrenador afrontará el duelo. En la lista se incluyen los tres laterales derechos del equipo (Moyano, Antoñito y Pedro Porro), cuatro centrocampistas (Alcaraz, San Emeterio, Anuar y Míchel Herrero) y solo dos delanteros (no se ha llevado a Miguel), lo que asegura que el catalán formará de inicio con la figura del doble lateral en la derecha y con Barba en la izquierda y podría prescindir de uno de los puntas de su habitual 4-4-2 para reforzar el centro del campo con un trivote.

Alineaciones probables

villarreal
Asenjo (portero); Mario, Raúl Albiol, Pau Torres, Quintillà; Iborra; Cazorla, Anguissa, Moi Gómez, Ekambi y Gerard Moreno.
real valladolid
Masip (portero); Moyano, Kiko Olivas, Salisu, Fede Barba, Fede San Emeterio, Alcaraz, Pedro Porro, Óscar Plano, Sergi Guardiola y Sandro.

En todo caso, lo que está claro es que Sergio sabe cómo tumbar a los de Javi Calleja cuando actúan como locales. Lo logró el pasado año y lo hizo con un equipo muy sólido en defensa que cada vez que podía salía veloz a la contra y que encontró petróleo en una de esas ocasiones llevándose la victoria para Valladolid con un tanto de Leo Suárez.

El guión a seguir será ese hoy de nuevo, ya que el Villarreal está siendo esta temporada, al igual que le sucedió en muchos tramos de la pasada, una especie Dr. Jekyll y Mr. Hyde que saca el tarro de las esencias del centro del campo en adelante pero que se queda con las vergüenzas al aire cada vez que tiene que correr para atrás. Así lo demuestran los números de una plantilla que, pese a que este verano a incorporado a su zaga a los experimentados Raúl Albiol, Rubén Peña y Alberto Moreno, es la segunda formación más goleada de la liga y ha encajado seis tantos en sus dos partidos en La Cerámica (4-4 ante el Granada y 2-2 frente al Real Madrid).

La cosa cambia cuando a la hora de atacar se refiere, ya que con Gerard Moreno a la cabeza, pichichi con cinco tantos, el equipo es también el segundo más goleador de la tabla y viene de tumbar 0-3 al Leganés de Pellegrino.

El sudoku a resolver es de los de nivel difícil para el entrenador del Real Valladolid. ¿Es mejor sacrificar capacidad de ataque en pos de reforzar el centro del campo para arropar a la defensa? ¿Es preferible apostar por los hombres más rápidos pero menos capaces de defender para aprovechar la debilidad de la zaga rival?. Como suele ocurrir en todo, la virtud estará en el término medio entre ambas opciones. A Sergio no le suelen doler prendas a la hora de realizar un planteamiento ultradefensivo en la recta final de un partido si el resultado así lo requiere, pero solo en contadas ocasiones ha sido excesivamente conservador desde el inicio de los choques.

Así la clave estará en la calma con la que cada uno de los equipos sea capaz de encarar la jornada. El Pucela aspira a recordar que sus señas de identidad pasan por ser un bloque sólido y solidario que sabe cerrarse a cal y canto y se ha especializado en puntuar fuera de casa (esta temporada ya ha ganado en el Benito Villamarín y ha empatado en el Bernabéu y la pasada fue capaz de sumar 21 puntos en sus 19 encuentros como visitante). El Villarreal, por su parte, deberá ser consciente de que va a tener muchos minutos el balón, pero también de que puede que no encuentre el hueco por el que hacerle daño a los blanquivioletas.

Ambos entrenadores son conscientes y, si Sergio ya aseguró el jueves que los suyos deben de evitar que el partido se convierta en un correcalles, Calleja apeló ayer a la tranquilidad de los suyos, sabedor de que el choque puede desesperarles y no deben hacerlo «ante un rival tan sólido», en palabras del técnico del club castellonense. «El Valladolid tiene criterio y jugadores que son verticales y les dan mucho juego. Debemos tener paciencia y madurar el partido para desajustarles, aunque son un equipo que está bien armado y que no pierde nunca ese bloque. No debemos tener prisa y que no llegue la ansiedad si no llegan las ocasiones», solicitó Calleja a los suyos en la rueda de prensa previa al duelo.