Real Valladolid: Hora de aprobar como anfitrión

Sergio González mira su reloj en el último partido de la liga regular disputado ante Osasuna hace dos temporadas. /Villamil
Sergio González mira su reloj en el último partido de la liga regular disputado ante Osasuna hace dos temporadas. / Villamil

El equipo de Sergio se enfrenta a los fantasmas que le persiguieron hace un año como local, donde suma solo 3 victorias en 11 encuentros en lo que va de año 2019

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

La vuelta del parón nos deja en septiembre, mes de reválidas y exámenes pendientes. De asignaturas que se han atragantado el curso pasado y exigen una recuperación con idéntico temario. Toca demostrar, por lo tanto, que se han hincado codos en verano y que los refuerzos que han llegado son lo suficientemente sólidos como para dar un paso adelante.

El técnico

Si no hace tanto decíamos en estas mismas páginas que el comienzo de liga había traído el primer aprobado de la temporada, puntuar ante uno de los grandes, el Real Valladolid se enfrenta ahora a otro de los asteriscos que dejó el curso pasado. Se mide a los fantasmas que le persiguieron cada vez que debía jugar como local. Cada vez que tenía que llevar la manija y exponer más que el rival por ser anfitrión.

En el espejo se va a encontrar antes de saltar al campo una estadística cuando menos inquietante. La última temporada volaron del estadio Zorrilla 37 puntos –5 empates y 9 derrotas en 19 partidos–, y en lo que va de año 2019 el equipo de Sergio González solo ha sumado 3 triunfos, dos en el último mes de competición (Girona y Athletic, además de Celta de Vigo), de un total de once encuentros. El técnico es consciente del debate y por eso no quiere ninguna distracción que reste concentración a los suyos. «Cuando cierras temporada haces balance y es verdad que teníamos un debe en casa, aunque en el tramo final conseguimos igualarlo. Ojalá seamos ese equipo de final de temporada y no el del principio, es verdad que hicimos tres-cuatro partidos a buen nivel y luego derrotas más fuertes y dolorosas, pero hemos estado siempre mucho más cerca de ganar que de perder», expone Sergio, quien al igual que los aficionados cuenta las horas que faltan para recibir a Osasuna (domingo, desde las 18:30 horas).

Le da miedo al técnico que el lavado de cara al que se ha sometido el estadio en los últimos meses, probablemente también en los próximos días, reste atención al partido ante el equipo navarro. «Me gustaría que no nos distrajera el tema del campo, es muy bonito la evolución del club pero lo básico y esencial es lo que pasa en la hierba. Hay que tener esa capacidad de abstracción y centrarse en lo que es el propio partido», señala, poco antes de confirmar que el césped estará en un estado óptimo, «nada que ver con la experiencia del año pasado».

No tiene ninguna duda el técnico de que los parones le vienen bien a su equipo independientemente del estado de forma que atraviese. «Siempre creo que los parones nos vienen genial, tanto si estás en la racha buena como si estás en la menos buena. En la buena porque lo saboreas más, y en la menos buena porque aprovechas para meter más carga física y recuperar ciertos aspectos», comenta, satisfecho porque la última semana ha servido «para recuperar ese puntito físico que reclamábamos».

Preocupa la respuesta como local, las posibles distracciones y, por supuesto, también el rival. «Jagoba (por Arrasate) es un míster que lleva bastante tiempo en esto. Ya hizo una gran temporada hace dos años y el año pasado cosechó un éxito rotundo con un ascenso merecido. Tiene unas ideas muy claras y se ha encontrado un grupo de futbolistas que creen en ellas. Saben lo que necesitan para poder competir y a partir de ahí generar con el talento que puedan tener», analiza Sergio, que ve un Osasuna distinto cuando se aleja de El Sadar. «En El Sadar es más fuerte y protagonista, y fuera deja la iniciativa al rival así que nos dejará más la pelota para cogernos en las transiciones. Roberto Torres lanza los balones parados a las mil maravillas, y arriba a Chimy Ávila le eximen de la tarea defensiva para que explote sus virtudes», apunta.

Límites salariales

Al técnico también le ha sorprendido que un recién ascendido como Osasuna supere hasta en seis millones su límite salarial (38,6 millones el club navarro por los 32 del Real Valladolid). «Pensábamos que íbamos a tener más del que hemos conseguido. Ojalá sirva para darse un baño de realidad, creo que nos coloca en nuestro sitio, te hace ver que no venimos a pasearnos y que la gente tiene que venir otra vez a sufrir», espeta Sergio, que con la vuelta de los lesionados hoy se enfrentará a la convocatoria más complicada desde que aterrizara en Valladolid. «Hay futbolistas que se van a quedar fuera sin merecerlo. Es una lástima pero así es», se lamenta.

Sergio, con dudas de última hora, no ofrecerá su lista de convocados hasta las 20:00 horas del sábado.

Osasuna, sin Brasanac

Por su parte, el Osasuna parte en la tarde de hoy hacia Valladolid (17:00 horas), donde pernoctará en el hotel NH Bálago. La expedición consta de dieciocho futbolistas, en una lista que ha dado a conocer el técnico Jagoba Arrasate después del entrenamiento matinal.

El equipo navarro viaja con los porteros Herrera y Rubén; Nacho Vidal, Raúl Navas, David García, Roncaglia, Aridane y Estupiñán en defensa; Oier, Fran Mérida, Roberto Torres, Rubén García, Rober Ibáñez y Moncayola en el centro del campo; y Chimy Ávila, Brandon, Juan Villar y Adrián como delanteros.

Causan baja por lesión Brasanac, Luis Perea, Iñigo Pérez, Unai García y Kike Barja.