Detalles de equipo grande

El Real Valladolid demostró ser capaz de plantar cara a los gigantes de la categoría

Sergi Guardiola celebra el gol que sirvió para empatar en el Santiago Bernabeú. /A. MINGUEZA
Sergi Guardiola celebra el gol que sirvió para empatar en el Santiago Bernabeú. / A. MINGUEZA
TONY POLAValladolid

Nos gusta el fútbol porque, entre otras cosas, periódicamente provoca situaciones impredecibles. Son esas imágenes maravillosamente inesperadas que, de vez en cuando, se fijan para siempre en nuestra retina por una u otra razón. El partido del Bernabéu nos dejó muchos de esos detalles que, en mayor o menor medida, permanecerán en la memoria pucelana junto a símbolos como aquel silbido de Harold o la maravillosa vaselina de Víctor en nuestro último triunfo en casa de los blancos.

El Real Valladolid de Sergio seguramente había merecido puntuar ante un grande en encuentros anteriores (la temporada pasada en Madrid, sin ir más lejos), aunque tuvo que esperar al pasado sábado para hacerlo, en contra de muchos pronósticos. La suerte, hace días, por fin nos sonrió y este meritorio empate nos ha permitido brillar en los medios (aunque sea a costa de aparecer en resúmenes utilizados para hablar mal del Real Madrid).

En la jornada dos de su tercera temporada en Valladolid ha llegado el empate (espero que la victoria no tarde en llegar) mediático que ponga en el escaparate nacional todo el trabajo que viene realizando el entrenador catalán. Un punto que supone toda una recompensa para los que, desde hace años, trabajan duro para asentar a este club en Primera.

El partido deja muchas lecturas e imágenes para el recuerdo, empezando por el gol de Guardiola y sus declaraciones nada más acabar, disculpándose ante Ünal por haberle quitado una ocasión clara. Otra de las fotos del encuentro, la del Real Valladolid haciendo piña en el descanso, pone también de manifiesto que en este Pucela prima el grupo frente a los nombres. Un sabroso punto aderezado por el caño de un canterano a un Vinicius que ha demostrado más bien poco en esto del fútbol. Una lección de pundonor, tras una discreta primera parte, de un conjunto que acabó desquiciando al Real Madrid. Tanto que el capitán y el entrenador de los merengues reconocieron abiertamente que tenían que haber perdido tiempo tras su gol al Real Valladolid.

Guarden también en su retina la imagen del equipo de su tierra en puestos de Champions, aunque sea después de solo dos jornadas. Hace meses estábamos en Segunda haciendo el ridículo en campos minúsculos y ahora damos la cara en el Bernabéu. Una jornada para el recuerdo y para todos aquellos que sienten que el Real Valladolid es el equipo más grande que existe.