Diez deberes del Real Valladolid para la vuelta de LaLiga

El arranque del campeonato, aunque satisfactorio en cuanto al saldo de puntos, ha mostrado algunas carencias que el equipo debe mejorar

Sergio da instrucciones a sus jugadores durante el partido ante el Levante en Valencia./Carla Cortés-LOF
Sergio da instrucciones a sus jugadores durante el partido ante el Levante en Valencia. / Carla Cortés-LOF
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Cumplido el primer trimestre de temporada del Real Valladolid (los primeros entrenamientos del equipo comenzaron el 6 de julio), el conjunto de Sergio González ha alcanzado el parón con cuatro puntos en la mochila después de las primeras tres jornadas de liga, pero también con muchos ajustes por realizar de cara a los cinco partidos en 22 días que va a disputar a partir del próximo domingo, cuando reciba en el renovado José Zorrilla al Osasuna a las 18:30 horas.

Los pupilos del catalán han mejorado de cara a portería respecto al curso pasado logrando anotar tres tantos en los primeros encuentros, un momento de la competición en el que en el curso anterior aún no habían sido capaces de llevar ningún balón al fondo de las mallas. Lo que ocurre es que también han encajado el cuádruple de goles. Betis, Real Madrid y Levante han batido en cuatro ocasiones a Masip, mientras que en los primeros 270 minutos de la 2018-2019 el de Sabadell solo había recibido un gol. Estas son las diez cosas que el equipo debe de mejorar para continuar con la buena racha de resultados con la que ha iniciado la competición doméstica.

1 Evitar que el equipo se meta demasiado atrás y sacar a Jordi Masip de debajo de los palos

Está acostumbrado este Real Valladolid a replegarse y aguardar el momento en el que poder salir al contraataque cuando es capaz de quitarle el balón al rival. Esta virtud, que le dio muchas alegrías a Sergio y los suyos durante la pasada temporada, a veces se convierte en excesivo sufrimiento para el equipo (y la afición) porque significa quedarse demasiados minutos merced del rival, fiándolo todo a no cometer ni un solo error.

Esta colocación tan replegada del equipo influye también sobre Jordi Masip, que con sus defensas tan próximos a la meta se limita a quedarse bajo los palos, lo que le resta capacidad de imponerse en el juego aéreo.

2 Sacar más provecho a la banda derecha

El Pucela ha jugado con cinco configuraciones diferentes en su banda derecha: Moyano-Antoñito, Moyano-Plano, Moyano-Porro, Porro-Plano y Antoñito-Plano. Cuando en ellas se incluye a un jugador vertical, la proyección ofensiva del equipo se multiplica, ya que el jienense y el sevillano son mucho más defensivos. Sergio optó por ellos de inicio ante el Betis y tanto en ese encuentro como ante el Real Madrid terminó el partido colocando a Óscar Plano por delante. Ese cambio se convirtió en ambas ocasiones en puntos gracias a goles en los minutos finales. El equipo es notablemente más seguro con Moyano y Antoñito ocupando la banda, pero prácticamente no genera peligro.

3 Definir la posición en la que mejor rinde Pedro Porro

Fue el último en llegar al equipo tras su fichaje a mediados de agosto y en los 170 minutos de juego que ha disputado ha ejercido tanto de lateral como de interior. El pacense asegura que prefiere jugar más adelantado, aunque en el partido del pasado viernes con la Rojita ante Kazajistán jugó en defensa haciendo gala de su gran recorrido. Es responsabilidad de Sergio centrar al futbolista, que es muy vertical pero a veces algo despreocupado en defensa. No obstante, sus cualidades le permiten superar ya a sus dos compañeros en el lateral (Moyano y Antoñito)tanto en duelos con sus rivales como en recuperaciones de balón.

Pedro Porro pide el balón durante el partido contra el Real Madrid en el Bernabéu.
Pedro Porro pide el balón durante el partido contra el Real Madrid en el Bernabéu. / Alberto Mingueza

4 Recuperar la capacidad de sacar el balón jugado desde atrás perdida tras la marcha de Fernando Calero.

Buena parte de la jerarquía en el juego desde atrás del equipo se esfumó con la marcha de Calero al Espanyol. El de Boecillo dispone de un muy buen desplazamiento en largo y se atrevía en ocasiones a salir de la cueva con el esférico controlado, dos aspectos en los que su sucesor en el puesto, Mohammed Salisu, aún debe crecer. Ahora esa responsabilidad recae en exclusiva en Kiko Olivas porque su compañero ghanés se ha mostrado poco acertado cuando se ve obligado a realizar un desplazamiento en largo de muchos metros. Hace bien en no precipitarse y en intentar reducir su número de fallos a la mínima expresión para ir ganando en confianza, pero el equipo queda cojo.

Salisu ejecuta un pase en el Bernabéu.
Salisu ejecuta un pase en el Bernabéu. / Alberto Mingueza

5 Reconectar a Enes Ünal y Sergi Guardiola

Fueron una dupla letal en la recta final de la pasada temporada y parecía que este curso la sociedad Ünal-Guardiola suponía un éxito garantizado.No obstante, los minutos que han disputado juntos han mostrado la versión más discreta y perdida del turco. Como ocurrió durante muchos tramos de la 2018-2019, el otomano pelea y lucha cada balón, especialmente por alto, pero no encuentro la manera de conectar con el juego del equipo. Está desdibujado y demasiado solo. Guardiola, con su capacidad para descolgarse y asociarse, entra mucho más en juego que él, pero aún así deben encontrarse para sacar provecho a una dupla que anotó el año pasado uno de cada tres goles del equipo y seis de los diez últimos (tres de Ünal y otros tantos de Guardiola).

6 Encontrar el relevo de Míchel

Ha sido el gran hueco a cubrir hasta el final del mercado de fichajes pero el club no ha sido capaz de encontrar a un centrocampista ofensivo que se ajuste a sus exigencias para ser a la vez competencia y refresco para Míchel Herrero. Cuando el valenciano no está o baja su rendimiento físico el equipo lo nota como pudo verse, por ejemplo, en el partido frente al Levante que el Pucela terminó perdiendo. Anuar, Alcaraz, San Emeterio y Aguado son los cuatro jugadores con los que Sergio tendrá que elaborar una solución cuando Míchel tenga que descansar. El curso pasado el mediocentro no participó en tres encuentros y todos ellos los perdió el equipo (0-1 con el FCBarcelona, 4-0 en Huesca y 3-1 en Cornellá).

7 Controlar la agresividad

De la mano del aumento de goles en contra en el arranque liguero (4 en tres encuentros por 1 en el mismo número de partidos el año pasado), el equipo también ha visto muchas más amarillas. A estas alturas de la pasada liga el Real Valladolid había recibido tres amonestaciones mientras que este año ha alcanzado ya las diez. En el choque ante el Betis vio seis, mientras que la media ha bajado tras las dos del Bernabéu y otras tantas en el Ciudad de Valencia. Eso sí, Sergio sigue sin ver cómo expulsan a uno de los suyos. El Pucela a no termina con diez desde marzo de 2018.

8 Aprovechar a Stiven Plaza

Un equipo con apreturas económicas está obligado a aprovechar todo lo que puedan dar sus futbolistas y más cuando ha apostado fuerte por ellos. Stiven Plaza, que costó 2,7 millones de euros hace diez meses convirtiéndose en uno de los fichajes más caros de la historia del club, debe aportar al primer equipo. Por el momento está en el Promesas buscando minutos.

Stiven Plaza durante su presentación como futbolista del Real Valladolid el pasado mes de enero.
Stiven Plaza durante su presentación como futbolista del Real Valladolid el pasado mes de enero. / Alberto Mingueza

9 Frenar la plaga de lesiones

En las primeras jornadas del campeonato han caído lesionados Sandro, Alcaraz, Moyano y Plaza. Demasiados problemas para una plantilla en la que Luismi y Hervías ultiman aún la recuperación de sus operaciones. El club trabaja para encontrar la causa de esta plaga de dolencias musculares y ha de atajarla lo antes posible.

10 Ser fuertes en casa

El curso pasado solo Real Valladolid y Girona puntuaron más fuera de casa que como locales. Ese fue el gran debe del Pucela, que dejó escapar de Zorrilla 30 puntos. Si este año quiere sufrir menos para conseguir la permanencia, está obligado a convertirse en un equipo solvente como local y a seguir con sus buenas actuaciones fuera de casa.