Cientos de aficionados tiñen de blanquivioleta los aledaños del Bernabéu al grito de 'Esta vez sí!'

Decenas de aficionados se agolpan a las puertas del estadio Bernabéu. /Alberto Mingueza
Decenas de aficionados se agolpan a las puertas del estadio Bernabéu. / Alberto Mingueza

Nueve autocares de seguidores se han desplazado hasta un capital de España desierta y huérfana de tráfico, con el convencimiento de una victoria visitante

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSEnviado especial a Madrid

Más de un millar de aficionados blanquivioletas han desembarcado en las cercanías del estadio Bernabéu, en la capital de España, al grito de '¡Esta vez sí!', con la esperanza de que el Real Valladolid consiga la segunda victoria del siglo XXI en campo del Real Madrid.

Nueve autocares repletos de peñistas y simpatizantes, y otros tantos aficionados que han viajado en vehículos particulares -no pocos los que se han detenido en Madrid de regreso de sus vacaciones- han poblado los alrededores del templo madridista desde dos horas antes del comienzo del partido, confiados en que el equipo de Sergio González ofrezca la misma imagen y resistencia que hace un año estuvo a punto de darle réditos. Quien más y quien menos hacia su particular quiniela del once que alineará el técnico catalán en esta su segunda comparecencia en el banquillo del Bernabéu al frente del Real Valladolid.

Los aficionados han llegado poco después del mediodía a una ciudad desierta, inmersa en pleno agosto y en los últimos días estivales, en el que el tráfico brilla por su ausencia con mucho menos alboroto de lo habitual a las puertas del estadio. De hecho es éstala primera visita del Real Valladolid al Bernabéu en pleno agosto en toda su historia, por lo que no hay precedentes de una visita tan calurosa.

Varios centenares de aficionados han esperado a las puertas a la llegada del autocar del equipo mientras se hacían las habituales fotografías de recuerdo, quién sabe si imágenes para el recuerdo y la historia.

Que seguimos en agosto se ha dejado notar desde los mismos prolegómenos del partido, con todos los operarios del Real Madrid -se cuentan por cientos- con el pie cambiado. Las puertas no se han abierto hasta poco más de una hora antes del comienzo de partido, mientras unos y otros tomaban posiciones.