La justicia se opone a la eutanasia de un enfermo en estado vegetativo

Los jueces se oponen a practicarle una eutanasia pasiva porque el paciente tiene un estado de conciencia mínima La esposa había autorizado a los médicos a cesar el tratamiento

COLPISA AFP

La justicia francesa se ha pronunciado contra la interrupción de la alimentación artificial de un tetrapléjico en estado de conciencia mínima, decidida por los médicos con el acuerdo de su esposa pero contra la voluntad de sus padres.

El tribunal administrativo de Chalons-en-Champagne (nordeste) que debía decidir sobre el caso "intimó a los médicos a mantener la alimentación y la hidratación" del paciente, ha indicado el abogado de sus padres, Jean Paillot.

El tribunal "suspende la ejecución de la decisión" del hospital "de interrumpir la alimentación y la hidratación artificial del paciente", indicó un comunicado del tribunal. Este caso se produce en pleno debate sobre la eutanasia en Francia, donde el presidente François Hollande reiteró el martes su apoyo a una ley que, "con un marco estricto", permita a un enfermo incurable pedir "asistencia médica para terminar su vida con dignidad".

Según un reciente sondeo, 92% de los franceses son favorables a esa reforma, aplicada ya en varios países europeos. En cambio, los obispos católicos reiteraron el jueves su oposición a la eutanasia .

Los médicos del hospital de Reims (noreste) que atienden a Vincent Lambert, de 38 años, tetrapléjico, en estado de conciencia mínima y sin esperanzas de recuperación a raíz de un accidente de tráfico, estimaron que no se necesita una nueva ley para interrumpir la alimentación e hidratación artificial que lo mantiene en vida.

En Francia, una ley de 2005 autoriza el cese de tratamientos inútiles o desproporcionados cuyo único objetivo sea el mantenimiento artificial de la vida. Pero el tribunal consideró el jueves que "la continuación del tratamiento no es ni inútil ni desproporcionada, y no tiene por único objetivo mantener artificialmente la vida".

La esposa del paciente había autorizado a los médicos a cesar el tratamiento, pero sus padres, católicos tradicionalistas, recurrieron a la justicia para oponerse a la desconexión. El fiscal a cargo de exponer el caso ante el tribunal abogó también por mantener el tratamiento. Según los médicos, el paciente mostró en el último año comportamientos de oposición a la prolongación artificial de su vida.

En abril de 2013, un primer protocolo de fin de vida se inició con el acuerdo de la esposa, pero los padres se opusieron y presentaron un primer recurso ante la justicia, que decidió ya el mantenimiento del tratamiento. Tras la decisión tomada el jueves por el tribunal, el hospital tiene todavía la posibilidad de presentar un recurso ante el Consejo de Estado, la más alta jurisdicción administrativa de Francia.

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