El Caja Laboral cae en la pista de Olympiacos

La magistral dirección de Spanoulis y el acierto de los griegos desde el perímetro acaban con un equipo falto de ritmo

EFEVITORIA
Vassilis Spanoulis, de Olympiacos, disputa el balón con Brad Oleson, del Caja Laboral. /Simela Pantzartzi (Efe)/
Vassilis Spanoulis, de Olympiacos, disputa el balón con Brad Oleson, del Caja Laboral. /Simela Pantzartzi (Efe)

Caja Laboral arrancó la Euroliga con derrota, 85-81, en su visita a Olympiacos, vigente campeón de Europa, en un partido donde los vitorianos terminaron pagando la falta de ritmo y rotaciones para ceder ante el equipo griego.

Olympiacos recurrió al saber hacer de Spanoulis, 16 puntos, para dirigir a su equipo y los griegos resultaron letales desde el perímetro, con once canastas de diecinueve intentos, que les allanaron el camino a la victoria.

Los vitorianos se vieron sorprendidos por el eléctrico arranque de Olympiacos que, de la mano de Spanoulis y Dorsey, castigó desde el juego interior a la floja batería baskonista. Nocioni asumió los galones y el argentino empezó a cimentar un parcial de 0-10 en los últimos tres minutos que le situó con la máxima renta para el minuto diez, 18-23. La ventaja llegó a crecer, 20-28, en el arranque del segundo acto, pero los de Ivanovic cayeron en un agujero negro encajando un 16-1 en cinco minutos que devolvió el mando a los helenos, 36-29.

Dos triples de Bjelica y Nocioni parecieron devolver al partido al Baskonia, 38-37, pero de nuevo golpeó Olympiacos, un 10-0 con el acierto de Spanoulis y Perperoglou, para llegar con su máxima ventaja al descanso, 48-37.

Los de Ivanovic cambiaron por completo en la reanudación para dar la vuelta al partido, 57-61 minuto 27, gracias a los trece puntos del renacido Lampe que completó la reacción con un triple para poner por delante a los suyos.

Con una mínima renta, 64-66, empezaron los vitorianos el cuarto definitivo. De nuevo emergió la maestría de Spanoulis en la dirección para manejar el ritmo de su equipo y el partido. Un parcial de 9-1 en tres minutos fue crucial para terminar poniendo tierra de por medio, 82-73 minuto 38, ante un Caja Laboral que lo intentó, pero terminó por desinflarse encajando la primera derrota europea.