Alimerka: raíces profundas en el territorio, del sector primario a la sostenibilidad
Un modelo que demuestra que es motor de desarrollo rural
La cadena asturiana de supermercados Alimerka se ha consolidado en las últimas décadas como un ejemplo de distribución responsable, cercana al territorio y comprometida con el desarrollo social y económico de las comunidades donde opera. En un momento en el que la preservación del sector primario, la fijación de población en el medio rural y la sostenibilidad ambiental se han convertido en retos fundamentales, la compañía ha apostado por un modelo que combina crecimiento empresarial con responsabilidad social.
Castilla y León, una comunidad íntimamente ligada al campo, ha sido uno de los escenarios donde este compromiso ha adquirido mayor relevancia.
La relación de Alimerka con Castilla y León comenzó en 1997, con la apertura de su primera tienda en la ciudad de León. Desde entonces, la empresa ha mantenido un crecimiento sostenido y equilibrado en la comunidad, donde hoy cuenta con 42 puntos de venta distribuidos entre las provincias de León, Burgos, Valladolid y Zamora. En 2024, la empresa daba trabajo a 1.304 personas en estas zonas, una cifra que refleja su peso como agente económico y social en las provincias donde está implantada. Alimerka destaca también por situarse a la vanguardia en materia de conciliación laboral dentro del sector de la distribución. La compañía ha implantado medidas innovadoras que la convierten en la única del sector que ofrece a toda su plantilla una jornada de 37 horas y media junto a dos días consecutivos de descanso semanal.
Uno de los ejes principales del modelo Alimerka es su apuesta decidida por el producto fresco y de proximidad. La empresa mantiene acuerdos directos con ganaderos, agricultores y productores locales con el objetivo de garantizar precios justos y condiciones estables a lo largo del año.
Acuerdos ganaderos
Estos acuerdos resultan especialmente relevantes en sectores como la carne o la leche, donde la volatilidad del mercado y los márgenes ajustados complican la sostenibilidad de muchas explotaciones familiares. Este enfoque no solo beneficia al productor, sino también al consumidor, que accede a alimentos de mayor calidad, con trazabilidad clara y en muchos casos recolectados o producidos a escasa distancia del punto de venta.
Además de su apuesta por el sector primario, Alimerka mantiene un fuerte compromiso con la sostenibilidad. Destaca especialmente su inversión en una logística más respetuosa, contando con una de las flotas de camiones eléctricos más importantes del país. A esto se suma el impulso a la energía renovable, con la instalación de paneles solares en numerosos supermercados y en su centro logístico, avanzando hacia un modelo energético más limpio y autosuficiente. En Zamora, el Bosque Alimerka, inaugurado en marzo de 2025 en Trefacio, ha supuesto la plantación de 4.800 árboles autóctonos en 6,47 hectáreas de ribera para restaurar el entorno y favorecer la biodiversidad.
Con su compromiso con el sector primario, el empleo, la conciliación y la sostenibilidad ambiental, Alimerka ha construido en Castilla y León una relación sólida basada en la cooperación y el arraigo. Su modelo demuestra que la distribución alimentaria puede ser un motor de desarrollo rural, cohesión social y cuidado del entorno.
Más de un cuarto de siglo después de su llegada a la comunidad, continúa fortaleciendo un vínculo que crece, se adapta y mira al futuro con la firme voluntad de seguir creando valor para productores, consumidores y territorios.