En La Granja de Felipe V

El séptimo Mercado Barroco reúne en las calles más céntricas de San Ildefonso a 130 mercaderes y artesanos procedentes de toda España

CARLOS ÁLVAROSAN ILDEFONSO
DE ÉPOCA. El alcalde de La Granja, Félix Montes, el teniente de alcalde, José Luis Vázquez, y el concejal de Turismo, Javier Bermejo, posan con dos damas ataviados todos al estilo del XVIII, ayer, en la apertura del Mercado Barroco. / A. TANARRO/
DE ÉPOCA. El alcalde de La Granja, Félix Montes, el teniente de alcalde, José Luis Vázquez, y el concejal de Turismo, Javier Bermejo, posan con dos damas ataviados todos al estilo del XVIII, ayer, en la apertura del Mercado Barroco. / A. TANARRO

En la calle Valenciana no cabe un alfiler. Los aromas de las especias procedentes de los distintos puestecillos se funden en el ambiente. Los cascos de los caballos anuncian la inmediata llegada de las autoridades, que entran en la plaza de los Dolores subidos en una calesa y ataviados con vestimentas del siglo XVIII. Los cortesanos les ayudan a bajar. Primero lo hace el alcalde, Félix Montes, y después los concejales José Luis Vázquez, Javier Bermejo y Ofelia Miralles. A sus espaldas se desencadena una lucha de espadachines mientras la muchedumbre se arremolina a su alrededor. Las calles están engalanadas y las fachadas de colores de La Granja lucen más que nunca. Verdaderamente, hemos vuelto a La Granja de los primeros Borbones, al esplendor de un lugar que nació a la sombra del Palacio Real que Felipe V -el primer rey Borbón que ocupó el trono español- pensara para un retiro dorado que al final se vio interrumpido por la repentina muerte de su joven hijo, el rey Luis I.

Merece la pena visitar San Ildefonso durante estos primeros días de junio porque hacerlo es emprender un viaje en el tiempo. Este año, el Mercado Barroco, que celebra su séptima edición, reúne a 130 mercaderes y artesanos en el eje que forman la plaza de los Dolores con las calles Valenciana, Embajadores y la Reina, además de espectáculos de teatro de calle y actividades musicales, siempre relacionadas con la época que se pretende recrear. En los expositores se puede encontrar de todo: cuero, madera, vidrio, muebles de madera, objetos de decoración, bisutería, plantas, especies, tés, calzado, productos agroalimentarios, chocolate artesano, las típicas tabernas (puestos de picoteo donde se puede almorzar a un módico precio) y los talleres en vivo, como el del herrero, que siempre llaman mucho la atención.

Al mercado no le falta animación. En el escenario que forman las calles irrumpen en cada momento personajes de todo tipo que protagonizan reyertas, exhibiciones de cetrería, actuaciones de bufones y escenas cotidianas propias de una época ya lejana pero muy presente en la identidad del Real Sitio de San Ildefonso. Curiosamente, la temática que este año encierran las teatralizaciones previstas descienden de estatus social y se centrarán en el pueblo llano y en sus mascaradas, es decir, la forma en que popularmente el vulgo imitaba de forma burlesca los modos, los ademanes, los comportamientos y el vestuario de la aristocracia. Esto ya pudo verse ayer durante el pregón, protagonizado por los propios actores de la compañía teatral Destellos, encargada de dinamizar la vida del mercado.

El hilo conductor de todas las historias que acontecen en la calle es el amor y los dioses que rigen el embelesamiento y las artes amatorias -Cupido, por ejemplo-. Precisamente, esta noche, a partir de las 22 horas, el espectáculo que clausurará la edición del Mercado Barroco estará protagonizado por los cuatro dioses mitológicos que encarnan el amor espiritual, el carnal, el de conveniencias y el oculto. 'Las cuatro afrentas del amor' es el título.

Una de las novedades introducidas por la organización -a cargo del Centro de Iniciativas Turísticas- fue la fiesta y el espectáculo musical previsto para la medianoche de ayer, titulado 'Ornato y perfume en una noche barroca', con más de cincuenta músicos que debían interpretar obras de Vivaldi y Mozart como obertura de unas escenificaciones de expresión corporal de contenido histórico y acompañadas de proyecciones y un fin de fiesta con fuegos de artificio.

El teniente de alcalde de San Ildefonso, José Luis Vázquez, dijo tras la inauguración que el Mercado Barroco «es la cita ineludible que abre el verano en La Granja, donde las actividades culturales hacen apasionante visitar este Real Sitio».

Vázquez dejó claro que la máxima aspiración de los responsables municipales de La Granja y Valsaín es «mejorar la calidad de todas las actividades culturales y turísticas» que se celebran en esta localidad situada a los pies de la sierra de Guadarrama.

El Mercado Barroco cuenta este año con un presupuesto de casi 40.000 euros que aportan un buen número de patrocinadores, entre ellos el Parador de Turismo, que se inaugurará el próximo jueves con la presencia del Rey Juan Carlos. Para la promoción del mercado se han editado 35.000 trípticos y un millar de carteles sobre la actividad.