Diego Hernández corta 1.660 lonchas de jamón en una hora y logra el Guinness

Centenares de personas pudieron degustar el embutido al son de la música que animaba el reto

SARAY MAESTROVALLADOLID
Diego Hernández, en plena faena animado por el actor Juan Antonio Quintana. / H. SASTRE/
Diego Hernández, en plena faena animado por el actor Juan Antonio Quintana. / H. SASTRE

Un total de 1.660 lonchas de jamón -más de siete kilos-. Esa cifra, dividida entre los sesenta minutos de una hora, hacen una media de 27,6 lonchas por minuto. Ese es el número de porciones de jamón ibérico que Diego Hernández cortó ayer para conseguir establecer el récord Guinness oficial, como cortador de jamón. Y es que la ciudad de Valladolid de nuevo ha entrado en el famoso libro internacional.

Madrugador, a las ocho de la mañana, Diego Hernández llegó a la Acera de Recoletos para preparar todo el instrumental que más tarde iba a necesitar. El público, curioso de la hazaña que iba a presenciar, se agolpaba junto a las gradas situadas al pie del escenario montado para la ocasión. Sobre las doce de la mañana la gente comenzaba a degustar los pinchos de jamón y refrescos.

Mientras, en el escenario Diego esperaba nervioso la hora de comienzo de la exhibición como cortador de jamón. Junto a él Pamela y Denis, las dos juezas londinenses, preparaban los cronómetros y la balanza, destinada a pesar el embutido.

A las 13.30 horas en punto Diego comenzó a cortar el primer jamón de bellota. La ilusión y las ganas de batirlo se reflejaban en su cara de alegría. Había esperado durante mucho tiempo ese momento. A la media hora, el hombro le comenzó a flaquear, pero no quiso darse por vencido. Centenares de personas y el animador radiofónico no dejaron de darle ánimos de aliento mientras que alentaban a la gente a cantar y bailar.

Una hora más tarde, el Maestro Cortador Diego Hernández había conseguido la hazaña soñada, entrar en el libro Guinness de los Récords. Durante el tiempo previsto cortó dos patas de jamón enteras de Sotoserrano, provincia de Salamanca, con denominación de origen Guijuelo.

Sin precedente

Tras el recuento y la calificación de lonchas, con un espesor entre 0,5 y un milímetro y una longitud de entre tres y diez centímetros, el vallisoletano logró establecer una marca que hasta ahora no tenía precedente oficial desde la organización de los Guinness. Como testigos del evento acudieron el actor Juan Antonio Quintana y dos miembros del club de fútbol del Real Valladolid, Pablo Grande y José Antonio Aramallo, médico y masajista respectivamente.

Diego aseguró que llevaba entrenando en el gimnasio desde el mes de enero con una preparación física de fondo para aguantar el ritmo de la prueba durante la hora entera que duraba la prueba.

Desde hace tiempo el joven tenía pensado realizar este récord pero el inicio no fue tan sencillo como imaginaba.

Las negociaciones para ponerse en contacto con la organización londinense de récords Guinness comenzaron en el mes de enero. Para establecer el contacto Diego Hernández tuvo que pagar la cantidad de 500 euros y luego explicar cuál era la marca que quería batir. En un principio su intención era estar doce horas cortando jamón. Pero al no haber precedentes denegaron el reto. Finalmente llegaron a un acuerdo en el que solo le permitían cortar el ibérico durante una hora.

Todo el proyecto le ha costado alrededor de 6.000 euros, que en un principio ha tenido que adelantar el aspirante de su propio bolsillo.

Al final todos acabaron contentos. El joven vallisoletano consiguió su récord oficial, que recibió de manos del regidor, Javier León de la Riva, y el público que animó el ambiente pudo disfrutar de un día soleado con un pincho de jamón y un refresco de la mano. Qué mejor mañana de domingo para disfrutar de la festividad de San Pedro Regalado, patrón de la ciudad.