«Sigo siendo el que daba vida a las canciones de Café Quijano»

El artista leonés debutará en el festival 'Valladolid Latino' con su primer disco en solitario, 'Vidas y venidas'

SONIA QUINTANAVALLADOLID
Manuel Quijano, ayer en Valladolid. / MIGUEL ÁNGEL SANTOS/
Manuel Quijano, ayer en Valladolid. / MIGUEL ÁNGEL SANTOS

'Cinco letras', 'La Magdalena', 'El golfo', 'El formal', 'El arrepentido', 'Te pido perdón', 'Esto es amor...', 'Solo te puedo decir', 'Besos con versos', 'Paco' y 'La balada del futbolista' dan forma al primer trabajo en solitario de Manuel Quijano. 'Vidas y venidas' ha sido el título elegido por el mayor de los Café Quijano -Premio EL NORTE DE CASTILLA 2002- para bautizar a su nuevo disco, que saldrá a la venta el próximo 17 de abril. Con él bajo el brazo, el artista leonés se presentará el 19 de mayo en el Estadio José Zorrilla. El festival 'Valladolid Latino' ha sido el marco elegido para su debut en directo.

-Alejandro Sanz, Miguel Bosé, Juan Luis Guerra, La Oreja de Van Gogh... ¿Buenos compañeros de viaje para el estreno de su nuevo disco?

-Celebro poder compartir cartel con todos esos grandes nombres.

-¿Qué cuenta en sus 'Vidas y venidas'?

-Quería encerrar tres palabras en dos; idas, venidas y vidas. Todo este tiempo he estado dando muchas vueltas; he ido, he venido y he estado en mil sitios escribiendo y tratando de terminar el disco. Lo de las vidas es porque todo el disco son historias de personajes con vidas concretas y sentimientos, que no dejan de ser lo que forman las vidas de las personas.

-En el disco pide perdón por amar con fallo, por presumir de vividor... ¿de tanto tiene que arrepentirse Manuel Quijano?

-Los protagonistas de las canciones piden disculpas por no haber llevado la vida apropiada en las relaciones sentimentales,por haber sido un poco descuidados... Pero no significa que lo pida yo. Todas las canciones tienen un punto de autobiográfico, por supuesto, pero no al cien por cien; diría que ni al cincuenta por ciento porque si no... ¿vaya personaje sería!

-Ha escrito la letra y la música, toca y canta las canciones, las arregla y también ha producido el disco, ¿no se fía de nadie?

-Me fío de muchísima gente, pero tenía muy claro cómo quería que sonara y cómo quería que fuera el resultado final de las canciones porque las había imaginado en mi cabeza y quería hacerlo como lo había imaginado; por eso en este disco he hecho un poco todo.

Una pausa

-Este disco sí que le ha quedado 'corto de café y largo de Quijano'.

-Sigo siendo el que daba vida a las canciones de Café Quijano. No es que quiera o deje de querer que suene a Quijano; es que no puedo hacerlo de otra forma porque llevo diez años haciendo canciones para el grupo; las hacía antes y las sigo haciendo ahora. Tengo la misma forma de escribir, de componer, de armonizar las canciones... Por mucho que quisiera desvincularme del sonido de Café Quijano, no podría.

-¿Y por qué decidieron separarse?

-Cuando en noviembre del 2004 terminamos la última gira, decidimos que debíamos parar un poco porque habían sido casi nueve años de mucha velocidad, de mucha presión, de muchos viajes, de muchos conciertos... Y decidimos descansar. El no haber tenido demasiado tiempo para nosotros mismos había hecho que ni siquiera nos pudiéramos parar a pensar si nos apetecía seguir en la vorágine o no.

-Y usted decidió no bajarse del carro.

-A mí me apetecía seguir escribiendo, componiendo y grabando, y fue lo que hice. A cada uno nos apetecía hacer las cosas a nuestra manera.

-¿Qué les ha parecido el disco a sus hermanos?

-Están deseosos de que me salga lo mejor posible. Si no lo estamos haciendo juntos es porque ninguno lo consideramos oportuno.