Un futuro prometedor

Los arqueólogos de Pintia encuentran en Las Ruedas nuevas vías de investigación

REBECA RUANOPINTIA
Un arqueólogo trabaja en la necrópolis de Las Ruedas. / H. S./
Un arqueólogo trabaja en la necrópolis de Las Ruedas. / H. S.

Aunque las excavaciones arqueológicas suelen llevarse a cabo en verano, el resto del año los arqueólogos e investigadores siguen teniendo bastante trabajo que hacer, sobre todo si la campaña ha sido fructífera, y abundante en hallazgos. Este el caso de los profesores y alumnos de la Universidad de Valladolid que tienen a su cargo el estudio del yacimiento arqueológico de Pintia y que, tras una intensa campaña estival, siguen avanzando en las conclusiones sobre los antepasados de los ribereños de hoy.

Aunque no tan espectacular como la del verano 2005, la última campaña del yacimiento vacceo-romano-visigótico de Pintia alcanza un notable alto, con el descubrimiento y recuperación de diez tumbas en la necrópolis de las Ruedas, la secuencia vista de la época de guerras sertorianas en el poblado de Las Quintanas y, allí mismo, el sondeo vertical de todo el yacimiento aprovechando un pozo artesiano de época romana.

Explica Carlos Sanz, profesor y director de los trabajos, que «por lo que se refiere a Las Ruedas el hallazgo más relevante, por la novedad que ha supuesto, es la utilización de las tumbas más antiguas en épocas posteriores, lo que es indicativo del mantenimiento de generaciones en el mismo asentamiento».

También ha sido interesante el trabajo que se ha llevado a cabo en la zanja de 500 metros cuadrados del poblado de las Quintanas, donde ha quedado vista la secuencia de la época romana que coincide con las guerras sertorianas. «En este sector se han recuperado enseres utilizados en la vida cotidiana, algunos muy vinculados con las señas de identidad de la comarca también a día de hoy: el vino y la gastronomía. Por ejemplo elementos de cerámica, hornos, un colador de bronce utilizado para el vino y algunas parrillas», dice Carlos Sanz.

Las excavaciones incluían este año un trabajo diferente: la elaboración de un sondeo vertical del yacimiento en el poblado de Las Quintanas aprovechando la existencia de un pozo artesiano de época romana. «La cata ha permitido interesantes conclusiones para conocer, entre otras cosas, cuántos niveles quedan aún por desenterrar», indica el director.

Durante el mes de septiembre comenzaron ya los trabajos de sistematización, clasificación, registro e inventariado de los hallazgos, y a lo largo del año se están llevando también a cabo los dibujos y planimetrías de lo desenterrado. Son el punto de inicio de los análisis e investigaciones para tesis doctorales. Los hallazgos del pasado año dan también pie a perfilar cómo será la campaña del próximo verano, en la que se prestará especial atención a la necrópolis de Las Ruedas.

Finalmente este año el equipo investigador ha dado pasos también en cuanto a uno de los aspectos que hasta ahora se había mantenido más oculto, pero cuya importancia simbólica es de gran relevancia: la dignificación de un entorno, muy castigado tanto por labores agrícolas como por los furtivos. «En la antigua necrópolis de Las Ruedas existen cerca de cien mil enterramientos. En cada una de las tumbas encontradas hemos colocados una placa de cerámica», dice Carlos Sanz.

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