Pasado en blanco

Ituero y Lama rehabilitará uno de los hornos en los que los vecinos fabricaban cal

ISABEL JIMENOITUERO Y LAMA
Restos de un viejo horno de cal en la localidad. / I. J./
Restos de un viejo horno de cal en la localidad. / I. J.

Cortar la leña, prepararla, coger las piedras y colocarlas para su cocción en el horno. Una dura tarea que empleaba a cerca del 80% de los vecinos de Ituero y Lama. Era un complemento a las labores del campo y que ocupaba a sus gentes durante el invierno, tras la siega. No descansaban y aprovechaban esta época de menos trabajo en las tierras para conseguir un complemento para la economía familiar.

Con el frío, los hornos de cal se encendían para comenzar la laboriosa producción. Hasta cinco de estas infraestructuras operaban en el municipio. Casi todos particulares y uno de propiedad municipal que el Ayuntamiento de Ituero y Lama alquilaba a aquellas familias que no tenían su propio horno.

Ahora ese es el que el Ayuntamiento, con ayuda del Proder, va a rehabilitar para que las nuevas generaciones, gracias también al panel explicativo que instalará, sepan cómo trabajaban sus antepasados hasta no hace tanto tiempo. Hasta que a mediados del pasado siglo el imperio del cemento acabó con el extendido uso de la cal.

Y es que hasta entonces, la cal era el elemento que se usaba en las obras para unir la argamasa y con la cal se blanqueaban las paredes de las casas. Pero su uso iba más allá de la construcción. Hasta los médicos recetaban agua de cal, se utilizaba como desinfectante de las piaras y las viñas se salpicaban con este producto multifuncional.

Pero la irrupción del cemento marcó el inicio del declive de esta industria que necesitaba de una importante producción para atender las demandas de la población. Y en Ituero y Lama contaban con varios hornos que durante el invierno funcionaban a pleno rendimiento para cocer las piedras calcáreas y convertirlas en la cal que luego vendían.

Otros elementos

Hoy ya no cumplen con su función, pero en el recuerdo de todos queda el trabajo que, hace años realizaban. Todavía permanecen los restos de estas construcciones que salpican el pueblo y que en Ituero y Lama quieren que se conserven para que las nuevas generaciones sepan cómo vivían sus antepasados, aquellos que también usaban el viejo pilón de lavar y acudían al corral concejo a herrar a sus animales en el potro que también se ha rehabilitado.Próximo pueblo: Navas de San Antonio