Maya Plisétskaya narra su azarosa, larga y exitosa carrera de artista

La bailarina recuerda como «un tormento» su etapa al frente del Ballet Lírico Nacional

MIGUEL LORENCICOLPISA. MADRID
Maya Plisétskaya narra su azarosa, larga y exitosa carrera de artista/
Maya Plisétskaya narra su azarosa, larga y exitosa carrera de artista

Ama con pasión España y lo español desde su infancia. Vivió y trabajó aquí y tiene la nacionalidad española, pero recuerda «como un tormento» el tiempo que estuvo al frente del Ballet Lírico Nacional. Así lo recordaba ayer la genial bailarina y coreógrafa Maya Plisétskaya (1925), que a punto de cumplir 81 primaveras y un año después de recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, regresa a España para presentar su autobiografía: 'Yo, Maya Plisétskaya' (Editorial Nerea). Unas memorias agridulces en las que viaja desde su difícil y penosa infancia a los años negros en los que pensaba a diario en suicidarse y de los que resurgió en una madurez gloriosa.

Recorre en más de 400 páginas una intensa vida plagada de azares y dificultades, marcada por la tragedia y coronada por el éxito. Un largo viaje desde su nacimiento en Moscú en 1925 hasta el año 1993, cuando obtiene la nacionalidad española y estas memorias aparecieron en Rusia. Se han publicado después en una decena de idiomas antes de aparecer en español. Se deshace en elogios hacia España y equipara el premio Príncipe de Asturias al Nobel, pero advierte que pondría {condiciones muy severas» para regresar a nuestro país como coreógrafa. Y es que la genial 'Reina del viento' tiene una espinita española clavada en su alma: el nefasto recuerdo de los años que pasó como directora del Ballet Lírico Nacional. «Fueron tiempos de intriga permanente. Un verdadero tormento» se duele hoy.

«No dejaron de ponerme trampas personas de mi entorno más próximo; gentes que, a buen seguro, deseaban estar en mi lugar».