Poderoso sonido

EMILIANO ALLENDE

COMENZÓ este nuevo ciclo, que puede acercarnos en un futuro a los grandes pianistas internacionales. En esta primera edición son jóvenes intérpretes que han participado en importantes concursos. Es el caso de Yugwook Yoo, ganador del Paloma O'Shea. El coreano es un pianista hermético de técnica sobresaliente, que se traduce en un imponente sonido. Las seis variaciones en Fa mayor sobre un tema original de Beethoven exigen sonoridades diversas, que fueron mostradas por Yoo con facilidad. La sonata nº 3 de Chopin, de la que acabamos de escuchar una extraordinaria versión a Luganski, fue mostrada de modo muy diferente. Su versión buscó sonoridades y colores difuminando el discurso clásico. El largo sonó expresivo y destacó el virtuosismo, sin apasionamiento, del impresionante tiempo final. En la segunda parte, eligió obras inusuales, como la balada norteamericana nº 4 de Rzewski. En la 'Bourré Fantasque', de Chabrier, que cerró el concierto, Yoo, sobrado de técnica, soltó toda su pirotecnia.