Miguel Delibes, Premio Vocento a los Valores Humanos en su décima edición

El galardón le será entregado en Valladolid, a lo largo del mes de octubre, coincidiendo con el 150 aniversario de El Norte de Castilla

ANGÉLICA TANARROVALLADOLID
Miguel Delibes, Premio Vocento a los Valores Humanos en su décima edición/
Miguel Delibes, Premio Vocento a los Valores Humanos en su décima edición

El Consejo de Administración de Vocento ha otorgado su Premio a los Valores Humanos, en su décima edición, a Miguel Delibes. Con este galardón, el grupo de comunicación que edita EL NORTE DE CASTILLA ha querido reconocer en el escritor su defensa de la libertad, ejercida a través del periodismo, así como su sensibilidad personal hacia los más desfavorecidos y su amor a la naturaleza, tantas veces puestos de manifiesto a lo largo de su brillante obra literaria. El premio será entregado en Valladolid a lo largo del mes de octubre, coincidiendo con el 150 aniversario de EL NORTE, cabecera de Vocento a la que el escritor ha estado y está íntimamente ligado.

«Mi vida de escritor no sería como es si no se apoyase en un fondo moral inalterable. Ética y estética se han dado la mano en todos los aspectos de mi vida». Valgan estas palabras del propio Miguel Delibes para resumir lo que ha sido una constante en su obra: su preocupación por los más débiles, por los perdedores. Ellos son los protagonistas de sus obra: Daniel el Mochuelo, Azarías, el señor Cayo... Todos los que fueron poblando sus 'viejas historias de Castilla la Vieja'.

Miguel Delibes nació en Valladolid el 17 de octubre de 1920, ciudad en la que después de la guerra estudia Comercio y Derecho. Aunque consiguió una cátedra de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio de su ciudad natal, su vocación iba por otros derroteros. Dicen sus biógrafos que a la novela llegó un poco por azar y él reconoce la influencia que tuvo en su quehacer literario el haber entrado como caricaturista -su afición por el dibujo también le había llevado antes a la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid- en el periódico de su ciudad. Era el año 1941 y poco después compaginaría esta dedicación con la labor de redactor. «En ese tiempo -dice Delibes- aprendí dos cosas fundamentales para mi posterior dedicación a la novela: la valoración humana de los acontecimientos cotidianos y la operación de síntesis que exige el periodismo para recoger los hechos y el mayor número de circunstancias que los rodean, con el menor número de palabras posibles».

Ese azar que le lleva a la novela se muestra generoso, pues su primera historia, 'La sombra del ciprés es alargada', consigue el premio Nadal en 1948. Se inicia así una obra literaria marcada por su amor a la Naturaleza, el paisaje de Castilla, el drama del medio rural castellano y los protagonistas de esa vida en decadencia de la que 'Las ratas' sería un ejemplo claro. Antes había publicado 'El camino', su tercera novela y el arranque del que sería su estilo narrativo. Mientras aparecen algunos de sus títulos más sobresalientes como 'La hoja roja' (1959), 'Cinco horas con Mario' (1966) o 'Las guerras de nuestros antepasados'(1975), Delibes publica libros de viajes ('USA y yo', 1966) y de caza, su gran afición.

En 1973 con más de veinte libros publicados es elegido académico de la Lengua. En su discurso de aceptación, en noviembre de 1975, se permite un pequeño desahogo personal dedicado a la memoria de su mujer, Ángeles Castro, fallecida unos meses antes, lo que supuso para el autor una profunda depresión. La novela 'Señora de rojo sobre fondo gris', publicada en 1991, sería su particular homenaje literario. La recuperación de su tarea literaria, interrumpida tras la muerte de su esposa, había llegado de la mano de 'El disputado voto del Señor Cayo' o 'Los santos inocentes', ambas trasladadas al cine, un medio con el que su obra al igual que con el teatro siempre ha tenido una estrecha relación.

El Cervantes

En 1993, tras haber sido reconocido con otros galardones, como el Premio Castilla y León, el Nacional de las Letras o el Príncipe de Asturias, Delibes recibe el premio Cervantes. En la ceremonia de entrega hace un bello discurso en el que parece dar por clausurada su actividad literaria. No fue así y en 1998 aún daría a la imprenta la que para muchos es una de sus mejores novelas, 'El hereje', un alegato a favor de la libertad de conciencia.

Durante gran parte de su trayectoria, Delibes ha vivido vinculado al periodismo y en concreto a EL NORTE DE CASTILLA, que dirigió entre 1958 y 1963, y de cuyo consejo de administración forma parte en la actualidad.