Shakira no decepciona en su reencuentro con el público en Zaragoza

La artista mezcló canciones de sus nuevos y sus viejos trabajos, en una actuación denominada como su último disco, Fijación Oral

EFE | ZARAGOZA
Shakira no decepciona en su reencuentro con el público en Zaragoza/
Shakira no decepciona en su reencuentro con el público en Zaragoza

Shakira Isabel Mebarak Ripoll, Shakira para los fans, volvió ayer, después de tres años, a retomar el contacto con el público en un concierto en directo, el que abre su gira mundial, celebrado en Zaragoza y al que la cantante quiso dotar de tintes étnicos, que aderezaron el tradicional movimiento de sus caderas.

Ante más de 15.000 personas, en un concierto celebrado en la Feria de Zaragoza, la colombiana apareció en el escenario con media hora de retraso, vestida con un pantalón ancho, negro, una camiseta amplia, también negra, y zapatillas de deporte del mismo color; la melena, suelta, y sin maquillaje.

Con un "Buenas noches, Zaragoza" y la canción Estoy aquí, la artista se encontró hoy con los 'mañicos', a los que saludó efusivamente, a pesar de que lleva en la capital aragonesa desde el día 28 de mayo, preparando el concierto que abre su gira mundial, que le llevará hasta el día 5 de julio a otras diez ciudades españolas.

Shakira estaba emocionada, incluso tímida, y la música parecía elevarse por encima de su potente voz, que sacó de dentro para recordar que durante quince días ha ensayado su gira en esta ciudad del noreste español, pero no recordó que ha sido la Sociedad Expoagua, organizadora de la Exposición Internacional de 2008, la que ha patrocinado su concierto.

La artista sorprendió al público, entre los que había numerosos compatriotas de la colombiana, nacida en Barranquilla, con los acordes de su armónica y con los arrancados de sus diversas guitarras, que sacó al escenario para acompañar a su equipo, al que agradeció al finalizar el concierto su trabajo y su dedicación durante "tantos años".

Fijación Oral

Mezclando canciones de sus nuevos y sus viejos trabajos, en un concierto denominado como su último disco, Fijación Oral, la cantante encontró el respaldo del público, sobre todo, al cantar en español.

Para acometer uno de sus grandes éxitos, La Tortura, la Shakira del vertiginoso movimiento de caderas se subió la camiseta negra, dejó al aire su ombligo y contagió de ritmo al público, al que encandiló en ese momento: "¡Con ustedes, Shakira!", pareció decir la música a la altura de la novena canción.

Tras este tema, cambió el recatado atuendo negro por un vestido largo, rojo, como de seda, para interpretar Veneno, y después volvió a cambiarse. Se puso entonces un top brillante y una falda de flecos, que sirvió, ahora sí, para acentuar el ritmo de sus caderas.

A las 22:30, una hora después de haber comenzado el espectáculo, Shakira anunció el final, pero los gritos y aplausos del público hicieron que saliera por segunda vez y, en los bises, la emprendió con el último éxito de su último disco, Hips don't lie (las caderas no mienten). Y las suyas no lo hicieron, y tampoco decepcionaron a los seguidores de la cantante, entregados a estas alturas del espectáculo que, por otra parte, podía haber dado algo más de sí, se oía por las gradas.

La colombiana se despidió definitivamente del público zaragozano inmersa en una nube de confeti que emocionó a todos los fans, que sentían que llegaba el final de un concierto, que muchos creyeron breve, y que en realidad no es otra cosa del principio de una gira mundial, la que reencuentra a Shakira con su público.