El alcalde respalda la actuación de Conde y no ve motivo alguno para que dimita

Arahuetes afirma que hay informes de Urbanismo de este año que aconsejan «no paralizar las obras para seguir las inspecciones y ver cómo evolucionan»

M. A. L.SEGOVIA
El alcalde respalda la actuación de Conde y no ve motivo alguno para que dimita/
El alcalde respalda la actuación de Conde y no ve motivo alguno para que dimita

«La actuación del Ayuntamiento ha sido correcta y en el momento en que se podía y debía actuar», declaró ayer el alcalde, Pedro Arahuetes, que no ve motivo alguno para que dimita el concejal de Urbanismo, Juan José Conde, porque «todos los informes técnicos que avalan la actuación del Ayuntamiento están ya en la Fiscalía no solo para que pueda definir las actuaciones urbanísticas sino también las de los concejales acusados por el PP de negligencia, por decir una palabra suave».

El alcalde manifestó que «no hay que confundir las responsabilidades penales, las administrativas y las políticas», para precisar respecto a estas últimas que si el fuera el responsable de un partido y oyera las declaraciones que están haciendo algunos (por los concejales del PP) «no dudaría en suspenderle de militancia y seguramente le habría abierto expediente».

Y es que para Arahuetes no hay duda alguna de que la actuación de Juan José Conde y del Ayuntamiento ha sido la correcta porque el informe de la Concejalía de Patrimonio del mes de diciembre no puede entenderse separado del resto. «Hay que hacer una lectura completa de todo el expediente y ese es uno de los muchos informes que existen. Si saco uno solo -añadió- es un informe sesgado, porque no tenemos ni los previos ni los posteriores». Es más, el alcalde matizó que puede sacar alguno posterior, de enero del 2006, «que aconsejan no paralizar las obras y seguir con las inspecciones para ver cómo evolucionan». En este sentido, destacó que «por eso se ha remitido todo al fiscal, para que no tenga un solo informe sino todo el expediente completo».

Además, Arahuetes precisó que este modo de actuar de los técnicos de Urbanismo se emplea en otras obras, en algunas porque no se sabe qué están haciendo y se las deja continuar para comprobarlo, en otras para ver si se pueden legalizar más tarde pese a que se pueda haber detectado, por ejemplo, un exceso de volumen.

Según dijo, lo normal es que los informes «vengan luego con una propuesta determinada sobre lo que hay que hacer» y el de la Concejalía de Patrimonio, agregó, dice que «si al final vemos que es así (que hay una construcción ilegal) procedemos a la demolición». En su opinión, este informe «es uno de los ocho o diez que hay en el expediente y no es uno importante», pese a la advertencia de los técnicos, porque «si hubiésemos podido actuar en diciembre o enero lo habríamos hecho, pero hay otros informes posteriores que aconsejaban no actuar en esas fechas». De lo que se trata, dijo, es de actuar cuando están todos los informes y, «si hubiese habido una negligencia tendría que dimitir (por cesar), en todo caso, a los técnicos que han aconsejado no paralizar la obra en enero y no estoy echando balones fuera a los técnicos».

La dimisión de Sancho

Preguntado por la dimisión de Sancho, Arahuetes manifestó que todavía no ha llegado al Ayuntamiento y añadió que «es un tema personal suyo y desde la Alcaldía jamás se ha pedido su dimisión como concejal, porque que una persona tenga una implicación en una licencia no significa que haya incurrido en una actividad ilícita». El alcalde aclaró que si Sancho «ha reconocido que tenía un 25% de la sociedad pero desconocía que se estuvieran haciendo esos apartamentos ilegales, tengo que creer en la presunción de inocencia mientras no se demuestre lo contrario».

En cuanto a las declaraciones del consejero de Fomento, Antonio Silván, Arahuetes consideró que son «muy desafortunadas», porque «tendría que haber aplaudido la actuación del Ayuntamiento, que ha sido siempre en base a la legalidad». El alcalde destacó la contradicción de que «nos acusen de celeridad cuando dicen que ojalá lo hagan en todos los asuntos y, por otro lado, nos acusan de haber actuado tarde. La verdad es que no lo entiendo, porque son los mismos los que acusan de celeridad y de lentitud».