Bob Dylan se resiste a la jubilación

Con cientos de canciones y cerca de 50 álbumes, Dylan alcanza los 65 años tras vender más de 90 millones de álbumes

EFE | LOS ANGELES

Bob Dylan cumple hoy 65 años, la edad de la jubilación para toda esa generación que creció al ritmo de Forever Young y se siente representada con su voz.

Para Robert Allen Zimmerman, de nombre artístico Bob Dylan, esta cifra no es más que un número, otro día más en una dilatada carrera en la que no le falta nada al ayer lacónico poeta que dio su voz al movimiento pacifista y sus mejores letras al rock.

Con cientos de canciones y cerca de 50 álbumes, Dylan llega a la edad de la jubilación tras vender más de 90 millones de álbumes a lo largo de su carrera y sin planes de celebrar nada.

Como dice Jasen Emmons, encargado de la exposición Bob Dylan's American Journey: 1956-1966, el misterio de Dylan "siempre ha sido parte de su atractivo".

"Esta exposición trata de ponerle una cara humana", añade el organizador de uno de los numerosos actos que se celebran hoy por todo el planeta en homenaje a este autor, actor, cineasta, poeta, pinchadiscos y, sobre todo, rockero.

Numerosos homenajes

Durante quince semanas, la exposición mostrará en los dos pisos superiores del Rock & Roll Hall of Fame en Cleveland, Ohio, más de 150 objetos relacionados con el periodo más prolífico del cantante que al llegar a Nueva York en 1961 pasó a llamarse Bob Dylan.

No fue la única transformación de un artista que lo ha probado todo, del cristianismo al judaísmo y otras crisis de identidad.

Tampoco es la única tarjeta de felicitación y en el foro internacional de internet www.expectingrain.com todas las conversaciones están dedicadas al autor de Mr. Tambourine.

Con su sarcasmo, a Dylan le sería fácil decir que estos homenajes "están en el viento" como reza su canción Blowin' in the Wind.

Su vida, aclarada en los libros

Mucho más tangibles son los libros que intentan aclarar la vida, la carrera o la figura del que como dice All Music Guide "es el mayor rockero de su generación, quizá a excepción de Elvis".

A la biografía interactiva publicada el pasado año bajo el título The Bob Dylan Scrapbook 1956-1966 que acompañaba al documental de Martin Scorsese No Direction Home: Bob Dylan" ahora se le suman otros dos volúmenes nuevos.

Bob Dylan, The Essential Interviews, de Jonathan Cott, uno de los fundadores de la revista Rolling Stone, recopila las entrevistas de este joven cantante folk al que nunca le gustó ser entrevistado.

El libro confirma a Dylan como la voz de su generación cuando señala que el 11-S el cantante enmudeció de la misma forma que se quedaron sin palabras sus compañeros de viaje.

Y para mediados de junio Michael Gray publicará la Bob Dylan Encyclopedia, un compendio serio como los que al cantante de "Like a Rolling Stone" le hubiera horrorizado por hacerle sentir la responsabilidad histórica que nunca quiso asumir.

Las diferentes caras de Dylan

Algo más intrigante resulta el regalo que le tiene preparado el director Todd Haynes y que llevará a cabo durante el verano. Se trata de la película I'm Not Here", un proyecto independiente de 20 millones de dólares de presupuesto que el realizador de Velvet Goldmine le quiere ofrecer a su amigo.

El que espere una biografía al uso va muy descaminado. Seis actores se encargarán de "evocar" las diferentes caras de Dylan, confesó el director en Cannes.

Y entre ellos, junto a Richard Gere, Heath Ledger, Christian Bale y otros dos actores aún por decidir, la australiana Cate Blanchett confirmó que también forma parte de este ecléctico reparto.

La ganadora del Oscar por devolverle la vida a Katharine Hepburn en "The Aviator" se encargará de mostrar el Dylan andrógino antes del accidente de moto que en 1966 casi le cuesta la vida.

Para compensar las extravagancias del músico de toda una generación que asegura que le resulta imposible leer partituras, en su pueblo natal de Hibbing, Minesota, aún le están esperando con los brazos abiertos y una gran tarta de cumpleaños que repartirán por toda la ciudad.

No es probable que Dylan asista a ninguna de estas celebraciones listo para comenzar su nueva era en la edad del jubilado ultimando su próxima gira por Europa. Porque, como dice el refrán, "los viejos rockeros nunca mueren".