El colegiado que dirigió el Villaralbo-Pozuelo mostró once amarillas a los locales

J. S.BENAVENTE

El colegiado que arbitró el pasado sábado el Villaralbo A-Pozuelo de Vidriales, correspondiente a la vuelta de octavos de final de la Copa Federación, mostró durante la contienda un total de doce tarjetas amarillas, once de las cuáles recayeron sobre el equipo local.

La anécdota radicó en el hecho de que ningún jugador del Villaralbo A llegó a ser expulsado porque las cartulinas de repartieron de un modo totalmente equitativo, incluido el jugador que fue sustituido y con excepción del guardameta, que no fue amonestado. «Nos dieron leña por todos los lados y el árbitro sacaba tarjetas pero, cuando veía que el jugador ya tenía una, no sacaba la segunda», explica el portavoz del Pozuelo, Enrique Fernández, quien, curiosamente, vio la única amarilla que recibió el equipo del valle de Vidriales.

El partido se resolvió con victoria de los locales por 4-1, lo que parecía dejar la eliminatoria equilibrada, ya que la ida se saldó con un 5-2 a favor del Pozuelo. «De todas formas, una alineación indebida del Villaralbo A provocó que perdiese la eliminatoria en cualquier caso», apunta Fernández.

El Pozuelo de Vidriales se enfrentará en cuartos de final de la Copa contra el Fuentesaúco, mientras que el otro equipo en competición del norte de la provincia, el Alcañices, se medirá con la UD Zamorana.