El Arzobispado burgalés anuncia la venta de patrimonio por la falta de financiación de la Diócesis

R. S.BURGOS

El Arzobispado de Burgos ha constituido una comisión que estudiará las posibilidades de ingresos de la Diócesis, con el objetivo de conseguir la financiación suficiente para sus necesidades. El ecónomo José Luis del Rincón aseguró que el año pasado los gastos a los que tuvo que hacer frente la Diócesis burgalesa llegaron a los 10 millones de euros, mientras que ingresó solamente 7 millones y medio, por lo que tuvo que equilibrar sus cuentas con la venta de patrimonio. «Yo hago un pronóstico, que posiblemente a mediados del 2007 no existan fondos ya de este tipo para atender a las necesidades básicas», auguró Del Rincón.

Según el ecónomo, la Diócesis de Burgos ya no cuenta con bienes inmuebles propios para hacer frente a sus gastos, entre los más habituales el mantenimiento de los 1.200 templos de la provincia. Ante esta falta de financiación, los responsables económicos del Arzobispado burgalés recordaron la aportación de la Iglesia a la sociedad en algunos ámbitos, como el asistencial y reclamaron un mayor apoyo para su sostenimiento.

José Luis del Rincón apuntó incluso la posibilidad de imponer una cuota voluntaria a los fieles, como se hace en otros países. «No por parte de los bautizados, por parte de quien quiera ayudar a la Iglesia, lo mismo que quien quiera ayudar a una oenegé o sea socio de un club de fútbol», explicó el ecónomo.

Los responsables de la Diócesis burgalesa hicieron ayer un llamamiento para que los creyentes marquen la casilla de asignación tributaria a la Iglesia en la declaración de la renta. En la actualidad, solamente el 28,7% de los contribuyentes de Burgos opta por la asignación a la Iglesia. La Diócesis de Burgos recibe al año 3.600.000 euros de los que 1.200.000 euros son aportaciones del impuesto de la renta.